PEKÍN.- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha concluido hoy su visita a China, un viaje marcado por la cancelación de su habitual rueda de prensa posterior a visitas al extranjero. Esta decisión se atribuye a la percibida ausencia de resultados tangibles durante su estancia en el gigante asiático.
Durante el encuentro con el líder chino, Xi Jinping, se suscribió una declaración conjunta que aboga por el diálogo en Irán y condena los ataques de Estados Unidos e Israel. Asimismo, ambos mandatarios presidieron la firma de otra veintena de acuerdos. Sin embargo, Moscú no logró concretar sus principales objetivos comerciales y energéticos.
Entre los puntos pendientes, persiste la falta de un acuerdo para un incremento significativo de las exportaciones de petróleo y gas con destino a China, así como para el tendido del gasoducto Fuerza de Siberia-2 a través de Mongolia, a pesar de que Moscú insiste en que existe un «entendimiento» al respecto.
El jefe del Kremlin, Vladímir Putin, insistió en que Rusia está dispuesta a garantizar «un suministro seguro e ininterrumpido» de hidrocarburos y carbón, una oferta que cobra mayor relevancia en un momento en que el estrecho de Ormuz ha bloqueado parte de las importaciones chinas de gas licuado.
El Gobierno ruso también subrayó sus planes de ampliar los proyectos energéticos conjuntos con China, aunque no se ofrecieron detalles específicos. A Pekín viajaron los directores de la petrolera Rosneft y el consorcio gasístico Gazprom, lo que sugiere la importancia de las conversaciones energéticas.
La importancia estratégica de China y de la India como destinos para las exportaciones energéticas rusas ha aumentado considerablemente desde el inicio del conflicto en Ucrania y la subsiguiente suspensión de las importaciones por parte de Europa.
En el plano político, Rusia reiteró su respaldo al principio de Una sola China y la reunificación con Taiwán. A cambio, el gigante asiático manifestó su apoyo a la eliminación de las raíces del conflicto en Ucrania, posicionándose contra la ampliación de la OTAN y su acercamiento a la frontera rusa.
En relación con la reciente visita a China del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Kremlin admitió hoy que Moscú y Pekín dialogaron sobre cómo mejorar la cooperación con la Casa Blanca.
Putin, quien se refirió a Xi en varias ocasiones como «amigo», tiene previsto regresar a China el próximo noviembre para la cumbre de la APEC, un evento en el que podría coincidir con Trump.


