U.S.A.- Especialistas en empleo recomiendan cautela al abordar las expectativas salariales en las primeras etapas de un proceso de selección. Un experto legal ha subrayado que responder directamente a la pregunta sobre el salario deseado puede perjudicar significativamente al candidato.
El abogado y entrevistador laboral, Jeremy Rosenthal, explicó en el portal LAD Bible que muchos aspirantes cometen el error de mencionar una cifra prematuramente durante una entrevista de trabajo, sin percatarse del impacto negativo que esto puede tener.
Según Rosenthal, responder a la pregunta «¿Cuáles son tus expectativas salariales?» sin una estrategia clara puede llevar al candidato a negociar contra sí mismo desde el inicio. El especialista argumenta que esta respuesta puede dar la impresión de que el candidato no ha investigado a fondo el puesto o la empresa.
El abogado señaló que esta práctica no se limita al sector legal, sino que es común en prácticamente cualquier industria y tipo de empleo. Rosenthal indicó que las empresas suelen tener un rango salarial interno ya establecido para cada vacante, aunque rara vez lo publican en la oferta de trabajo.
En consecuencia, cuando un candidato es el primero en mencionar una cantidad, corre el riesgo de solicitar un salario considerablemente inferior al que la empresa estaba dispuesta a pagar. «Si intentas responderla, estás negociando contra ti mismo», enfatizó.
Rosenthal incluso admitió que en ocasiones formulaba esta pregunta para evaluar la ingenuidad de los candidatos, observando cómo muchos terminaban ofreciéndose por sumas muy por debajo del presupuesto real del puesto. «He visto personas pedir $15,000 menos de lo que yo estaba dispuesto a pagar», reveló.
El abogado advirtió que un salario demasiado bajo puede generar una percepción negativa. «Todo lo que hiciste ahí fue hacerme pensar que no te valoras a ti mismo», comentó. Además, para las empresas, esto puede representar un ahorro inmediato. «La segunda parte es que digo: ‘sí, hagámoslo a tu manera’, ahorramos $15,000 y voy a felicitar a mis socios», añadió.
Rosenthal sugirió que, dado que rechazar completamente la pregunta en plena entrevista puede ser incómodo, es preferible redirigir la conversación de manera estratégica. Algunas respuestas inteligentes incluyen frases como: «Es algo que tendría que discutir con mi familia» o «Eso va a depender de lo que aprenda sobre este trabajo con base en lo que ustedes me expliquen«.
Según Rosenthal, este tipo de respuestas proyectan preparación e inteligencia. «Quien esté hablando contigo va a apreciar muchísimo esa respuesta porque sabrá que no eres un ingenuo y lo va a valorar. Eso hace más probable que consigas el trabajo», afirmó.
El abogado también recomendó a los candidatos investigar previamente los salarios promedio del puesto, los rangos de la industria y el costo de vida antes de acudir a una entrevista. Esto les permitirá, cuando sea el momento adecuado para negociar, hacerlo con mayor información y una capacidad más sólida para defender su valor profesional.
Especialistas en empleo insisten en la importancia de esperar a etapas más avanzadas del proceso de selección antes de discutir cifras específicas, sobre todo cuando la empresa aún no ha detallado completamente las responsabilidades y beneficios del puesto.


