Dubái.- La baloncestista dominicana Nicky Hernández ha decidido anticipar su salida de Dubái y regresar a Estados Unidos, específicamente a Nueva York, debido a la perceptible escalada de tensión y el cambio en el ambiente de la ciudad a raíz del reciente conflicto en Oriente Medio.
Hernández, quien jugaba baloncesto profesional en Dubái, describió un panorama de calles “prácticamente vacías” y una transformación notable en la vida diaria. “Ahora está todo más vacío; ese ha sido el cambio más grande. Ya no se ve tanta gente en las calles”, comentó durante una entrevista en el programa El Día de Telesistema.
A pesar de que las autoridades locales han mantenido rigurosas medidas de seguridad y los sistemas de defensa han interceptado varios ataques aéreos, la jugadora, quien reside cerca de zonas donde se han reportado incidentes, admitió la preocupación latente entre los residentes. “Ha sido peligroso, pero están tratando de proteger el país lo más posible”, afirmó.
La atleta relató un reciente episodio en el que escuchó fuertes explosiones mientras se encontraba con compañeras de equipo. “Anoche salimos a tomar café y se escucharon como tres misiles. Se oyó muy fuerte”, detalló.
Ante esta situación, Hernández optó por abandonar el país asiático. Aunque le restaban tres meses de contrato con su equipo, los partidos de la temporada ya habían concluido, dejando solo entrenamientos. Priorizando su seguridad, el equipo le gestionó un vuelo. “El equipo me compró un vuelo y salgo el domingo hacia Nueva York”, indicó.
Señaló, además, que la situación ha provocado limitaciones en los vuelos comerciales, aunque algunos continúan operando bajo estrictas medidas de seguridad.
Nicky Hernández fue contratada en julio pasado por el equipo Sharges Ladies Club, de la primera división de baloncesto femenino en Dubái, con el cual alcanzó el segundo lugar en el torneo local.
Con fuertes raíces en la República Dominicana –es hija de padre oriundo de El Seibo y madre de Miches, aunque nació y creció en Estados Unidos– Hernández mantiene un estrecho vínculo con el país. “Yo soy dominicana. Cada año visito el país y trato de ayudar en El Seibo”, aseguró.
Entre sus iniciativas destaca un campamento de baloncesto que organiza anualmente junto a su hermana en El Seibo, donde donan calzado, mochilas y comparten con jóvenes deportistas locales.
La baloncestista también mencionó la existencia de una pequeña comunidad dominicana en Dubái, que se mantiene en contacto a través de un grupo de mensajería con aproximadamente 200 personas, incluyendo representantes de la embajada dominicana. Este grupo ha sido fundamental para compartir información relevante y mantenerse alerta ante cualquier novedad relacionada con la seguridad en la región.


