BRUSELAS.- Un total de treinta pasajeros del crucero HM Hondius desembarcaron en la isla de Santa Elena el pasado 24 de abril, días después de que se registrara la primera muerte a bordo por un brote de hantavirus. Las autoridades están llevando a cabo un rastreo exhaustivo para detectar posibles contagios adicionales entre los viajeros.
La compañía operadora del buque, Oceanwide Expeditions, confirmó este jueves la bajada de los 30 pasajeros en el territorio insular británico de ultramar en la fecha indicada. Esta cifra incluía el cuerpo del pasajero que falleció a bordo del MV Hondius el 11 de abril, considerado la primera víctima mortal del brote tras experimentar síntomas como fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve, según precisó la firma en un comunicado.
Entre los desembarcados también se encontraba la mujer holandesa de 69 años, esposa del fallecido, quien murió el 26 de abril en Johannesburgo tras volar desde Santa Elena y no lograr embarcar en otro avión con destino a Ámsterdam.
El tercer deceso relacionado con este brote fue el de una segunda pasajera, que falleció a bordo del crucero el 2 de mayo. Oceanwide Expeditions declaró que está trabajando para obtener los datos de todos los pasajeros y la tripulación que embarcaron y desembarcaron en las distintas escalas del MV Hondius desde el 20 de marzo, en estrecha cooperación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las autoridades neerlandesas y las embajadas de los países de origen de los pasajeros.
Hasta la fecha, no se había informado públicamente sobre esta parada en Santa Elena de más pasajeros, aparte de la mujer neerlandesa que acompañaba el cuerpo de su marido. Suiza confirmó el miércoles un contagio en su país que afecta a un pasajero que viajó en el crucero y regresó a finales de abril, y que podría ser uno de los desembarcados en la isla. A los ocho casos confirmados o sospechosos anunciados el miércoles por la OMS, se sumó el de una azafata neerlandesa, hospitalizada en Ámsterdam con síntomas leves, quien estuvo en contacto con la mujer de 69 años cuando esta intentó tomar un vuelo de KLM desde Johannesburgo.


