CARACAS.-
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) reiteró este lunes su enérgico llamado a la liberación plena de los presos políticos en Venezuela, tras el reciente fallecimiento de Carmen Navas, madre del preso político Víctor Quero, quien murió bajo custodia del Estado. La institución religiosa subrayó que la muerte de Navas expone la «dramática realidad» que enfrentan estos detenidos y sus familias, y calificó su liberación como un «camino imprescindible para restituir la convivencia y la paz ciudadanas».
En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, la Iglesia católica venezolana expresó su profundo pesar por la muerte de Navas, ocurrida después de «meses de lucha por obtener información de su hijo y luego de haber experimentado el profundo dolor de su muerte». La CEV destacó que este suceso «pone una vez más ante la opinión pública nacional e internacional la dramática realidad de los privados de libertad debido a sus opiniones y posiciones políticas, y la que junto a ellos sufren cada día sus familiares y allegados por la falta de adecuadas respuestas de las autoridades a sus justos reclamos».
La noticia del fallecimiento de Carmen Teresa Navas fue informada el domingo por opositores y periodistas venezolanos. Su hijo, Víctor Quero Navas, cuya muerte en custodia estatal fue denunciada durante meses como una desaparición, fue reconocida por el Gobierno la semana pasada, casi un año después de su deceso.
Durante una misa celebrada el pasado viernes en la Iglesia de la Candelaria de Caracas, a la que asistieron más de 200 personas para honrar a Quero Navas, su madre había expresado que la fortaleza recibida la ayudó a buscar a su hijo «hasta el final».
El partido político Vente Venezuela, liderado por la opositora María Corina Machado, condenó el fallecimiento de Navas, calificándola de víctima de la «crueldad más pura del régimen», y exigió justicia para ella, su hijo y cada «familia rota en esta lucha».
El Ministerio del Servicio Penitenciario confirmó el deceso de Quero Navas el 7 de mayo del año pasado, 16 meses después de que su madre denunciara su desaparición. Según el comunicado oficial, Quero estuvo recluido en la cárcel El Rodeo I desde el 3 de enero de 2025 y fue trasladado a un hospital el 15 de julio del mismo año, tras presentar «hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo». Falleció «casi diez días después» por «insuficiencia respiratoria aguda secundaria tromboembolismo pulmonar».
Numerosas ONG, partidos políticos y activistas cuestionaron que el Estado informara sobre la muerte del preso político diez meses después de ocurrida. La Fiscalía, presidida por el abogado Larry Davoe, anunció una investigación que cuenta con el respaldo del Parlamento, aunque las ONG han instado a que sea una investigación independiente y con asistencia internacional.


