VIENA.-
Centenares de manifestantes de diversas nacionalidades se congregaron este viernes en el centro de Viena para expresar su rechazo a la participación de Israel en la 70ª edición del Festival de Eurovisión, que se celebra esta semana en la capital austríaca.
El evento musical transcurre este año sin la presencia de las delegaciones de España, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia, cuyos organismos públicos de radiodifusión optaron por boicotear el festival precisamente debido a la continuidad de Israel en el certamen.
La concentración, denominada ‘Song Protest 2026‘, tuvo lugar en vísperas de la gran final del concurso y coincidió con el ‘Día de la Nakba‘, fecha que conmemora la expulsión de aproximadamente 750.000 palestinos tras la creación del Estado de Israel en 1948. Este acto se erigió como el principal epicentro del rechazo a la actuación israelí.
Según los organizadores de la manifestación, el espectáculo se ha interpretado como «un signo de complicidad» con los presuntos crímenes de guerra perpetrados por el ejército israelí en la Franja de Gaza. Los manifestantes corearon ‘¡Palestina libre!’ mientras disfrutaban de actuaciones de grupos musicales y escuchaban discursos de líderes políticos y activistas que manifestaron su apoyo a la causa palestina.
Más de 1.100 músicos, entre los que se destacan el exbajista y cofundador de Pink Floyd, Roger Waters, el músico Peter Gabriel y la banda británica Massive Attack, habían previamente llamado al boicot de Eurovisión, de acuerdo con los organizadores.
Luis Cortés, coordinador de Izquierda Unida (IU) en el exterior, y la activista propalestina Lidón Soriano, se unieron a las críticas dirigidas al festival, acusándolo de normalizar la ocupación de Gaza. Se estima que la ofensiva militar israelí en la región habría provocado la muerte de hasta 72.200 personas entre 2023 y 2025, en el marco de la guerra desatada tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023.
«Los espacios de arte no son espacios políticamente neutrales, en el sentido de que tienen que estar comprometidos con los derechos humanos y no pueden servir para el blanqueo de genocidios y de crímenes contra la humanidad», declaró Cortés a la agencia EFE desde Viena.
Por su parte, Soriano, vinculada a movimientos de solidaridad con Palestina en el País Vasco y el resto de España, enfatizó que la protesta trasciende el ámbito del festival, buscando visibilizar un posicionamiento político inequívoco: «No nos van a callar. Vamos a seguir hasta que termine el genocidio, porque la lucha palestina es, en el fondo, la lucha de la humanidad».
La concentración ‘Song Protest 2026‘ se llevó a cabo un día después de una manifestación en apoyo a la participación de Israel en Eurovisión, donde los asistentes exhibieron el emblema ‘Masel Lov’, una adaptación de la expresión hebrea ‘Mazel Tov’, como mensaje en favor de la paz.
En respuesta a quienes defienden que Eurovisión debe mantenerse al margen de la política y abogan por una postura neutral de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), entidad organizadora del concurso, Soriano recordó el aforismo griego: «los griegos decían que quien se involucraba en la polis era el ciudadano; quien no se involucraba en lo que pasaba en la ciudad era el ‘idiotes’».
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, justificó este viernes la decisión de Radiotelevisión Española (RTVE) de no participar en el festival de este año. En un vídeo publicado en Instagram, Sánchez calificó la retirada, acordada en septiembre pasado por el Consejo de Administración de RTVE, como «coherente y necesaria» para «plantarse ante la injusticia», subrayando que el compromiso de España con los derechos humanos y la legalidad internacional «se expresa también a través de la cultura».
«Cuando Rusia invadió Ucrania fue apartada del festival y España apoyó esa decisión. Esos principios deben aplicarse también cuando hablamos de Israel, no puede haber dobles estándares», argumentó Sánchez.
De manera similar, la televisión pública eslovena RTV SLO, que tomó la misma determinación, ha optado por emitir una programación especial sobre Palestina en lugar de la transmisión del concurso desde Viena.
Se anticipa que la manifestación prevista para el sábado en Viena, a pocas horas del inicio de la gran final del festival, congregará a un número de personas aún mayor que la de este viernes.
En el escenario del Wiener Stadthalle, artistas de 25 países competirán por el Micrófono de Cristal en una edición donde Finlandia se perfila como la gran favorita, liderando las casas de apuestas con un 37 % de probabilidad de victoria.


