Seúl.-
El Gobierno de Corea del Sur ha implementado un límite temporal al precio del combustible a partir de este viernes, en un esfuerzo por mitigar el aumento provocado por las tensiones y el conflicto en Oriente Medio. Esta región es la principal fuente de importación de crudo para Seúl.
La normativa establece un precio máximo basado en el costo de suministro de las refinerías a las gasolineras y distribuidores, excluyendo el precio final de venta al público en las estaciones de servicio. Esta especificación fue detallada en un comunicado oficial emitido la víspera por el Ejecutivo surcoreano.
Para el periodo inicial, comprendido entre el 13 y el 26 de marzo, el Gobierno ha fijado los siguientes precios máximos: 1.724 wones (equivalente a 1,16 dólares) por litro de gasolina, 1.713 wones (1,15 dólares) para el diésel y 1.320 wones (0,89 dólares) para el queroseno.
Las autoridades han indicado que, una vez finalizada esta primera fase, el precio máximo se ajustará conforme a las fluctuaciones de los precios del petróleo en los mercados nacionales e internacionales, garantizando la adaptabilidad de la medida.
Esta acción se enmarca dentro de un conjunto de estrategias adoptadas por Corea del Sur para contener el impacto del encarecimiento energético. Adicionalmente, esta semana el Gobierno prorrogó por dos meses un subsidio al diésel y anunció la liberación de 22,46 millones de barriles de crudo de sus reservas estratégicas, en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
La dependencia de Corea del Sur de Oriente Medio para su suministro energético es considerable, importando aproximadamente el 70,7 % de su petróleo crudo y el 20,4 % de su gas natural licuado (GNL) de esta región, según datos de la Asociación de Comercio Internacional de Corea (KITA). Esta alta dependencia hace que el país sea particularmente vulnerable a las inestabilidades geopolíticas en la zona.
Los precios internacionales del petróleo han experimentado un repunte significativo debido a la incertidumbre sobre el posible cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por la que transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial.
Recientemente, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, habría ordenado el bloqueo del estrecho, si bien el embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, desmintió posteriormente que la nación persa tuviera intenciones de cerrarlo.




