WASHINGTON.-
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, renovó este miércoles sus severas críticas contra el Gobierno de Cuba, asegurando que la isla está «controlada por una empresa propiedad de generales militares». Esta declaración se produce en un contexto de creciente presión de Washington sobre La Habana, intensificada en las últimas semanas.
Durante una entrevista exclusiva con Fox News, grabada en el AF1 rumbo a China y transmitida anoche, Rubio enfatizó: «La riqueza en Cuba está controlada por una empresa propiedad de generales militares que se quedan con todo el dinero». El jefe de la diplomacia estadounidense, de raíces cubanas, también denunció la grave situación económica en la que las personas en Cuba «literalmente comen basura de las calles», mientras la mencionada «empresa» que, según él, controla la isla, dispone de 16,000 millones de dólares.
La semana pasada, Estados Unidos anunció sanciones específicas contra el conglomerado militar cubano Gaesa, su directora y la minera Moa Nickel, una empresa de riesgo compartido con la canadiense Sherritt. Estas medidas forman parte de una estrategia para «ahogar la economía de la isla», en medio de las amenazas del presidente Donald Trump de «hacerse con el control del país caribeño».
Rubio afirmó que estas nuevas «medidas decisivas» de Washington buscan «proteger la seguridad nacional de los Estados Unidos y privar al régimen comunista y a las fuerzas militares de Cuba del acceso a activos ilícitos». Agregó que «a tan solo 90 millas del territorio estadounidense, el régimen cubano ha llevado a la isla a la ruina y la ha subastado como plataforma para operaciones extranjeras de inteligencia, militares y terroristas», advirtiendo que «cabe esperar designaciones adicionales en los próximos días y semanas».
Según el Departamento de Estado, la empresa militar Gaesa «constituye el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba», controlando un «estimado del 40 % o más de la economía de la isla», en beneficio de las «élites corruptas», mientras el pueblo cubano atraviesa una de las crisis económicas más severas de su historia.
El pasado 1 de mayo, el presidente Trump firmó una nueva orden ejecutiva para expandir el alcance de las sanciones contra Cuba, abarcando a casi cualquier persona o empresa no estadounidense que mantenga relaciones comerciales con la isla, especialmente en los sectores de energía, defensa, seguridad y finanzas. Esta acción se suma al bloqueo petrolero impuesto en enero pasado por Estados Unidos, cuyo presidente ha declarado previamente que «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato» y podría desplegar el portaviones USS Abraham Lincoln en aguas caribeñas.


