Texas.- La familia de Gerardo Reyes, un migrante de origen mexicano que fue trasladado a un centro de detención de ICE en Texas tras ser arrestado en un control policial, exigió este jueves transparencia y sanciones más severas para el agente involucrado en el caso.
La Policía de San Marcos anunció el pasado miércoles la suspensión temporal de 24 horas del agente Jaciel Cortina, quien detuvo a Reyes y a su hijo Esteban el 14 de marzo. Esta medida se tomó mientras se completa una investigación interna sobre el incidente.
Según el informe preliminar, el agente Cortina incurrió en tres violaciones al reglamento del departamento de policía durante el arresto. Entre estas faltas se incluyen la presentación de información inexacta en una declaración jurada, la falta de una explicación adecuada sobre la base legal de la detención y la insuficiencia de la investigación antes de proceder con el arresto.
Para Sanjuana Escalante, esposa de Reyes, quien lleva más de dos meses retenido en un centro de detención de Hutto, Texas, las sanciones impuestas por la policía al agente son insuficientes. “Sentí como que me escupieron en la cara, porque no asumieron la responsabilidad de que se equivocaron y tienen que arreglarlo”, declaró Escalante a EFE este jueves.
La Fiscalía del Distrito de Hays decidió desestimar los cargos por “obstrucción de funciones públicas” que se habían presentado contra Gerardo Reyes. Sin embargo, imputaciones similares contra su hijo Esteban, de 17 años, aún se mantienen vigentes. No obstante, el fiscal adjunto Greg Coxx señaló en un documento que la fiscalía considera que el oficial de policía actuó “dentro de su autoridad legal” al realizar el arresto.
Escalante no comparte esta perspectiva. “Queremos que le quiten los cargos también, porque la detención no fue justificada, partió de un reporte falso y una familia resultó afectada en consecuencia”, añadió.
El 14 de marzo, Reyes acompañó a su hijo Esteban a llevar unas pertenencias a la entonces novia del menor. La joven no salió y, mientras regresaban a casa, un agente los detuvo y les pidió bajar del vehículo sin explicar el motivo, según testimonios y un video compartido por la familia con EFE. Esteban, quien conducía, se negó a bajarse y preguntó por el motivo de la detención. Reyes insistió en que su hijo era menor de edad y le puso un brazo sobre el pecho. Posteriormente, la policía comprobó que la joven nunca abandonó su residencia.
Un juez de migración desestimó el pasado miércoles la solicitud para cancelar la orden de deportación en el caso de Reyes, quien no cuenta con un estatus migratorio legal en el país. Su familia ha indicado que presentará una solicitud de ‘habeas corpus’, un recurso legal diseñado para proteger a las personas contra detenciones arbitrarias, con el fin de insistir en la liberación de Reyes mientras se resuelve su caso migratorio.
Bajo la administración del expresidente Donald Trump, las políticas migratorias de mano dura, junto con el impulso a los arrestos en el interior del país, han derivado en cifras récord de detenciones. En enero, más de 73,000 migrantes permanecían detenidos en Estados Unidos, el nivel más alto desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2001.


