La Haya.- El Gobierno neerlandés anunció este viernes una nueva medida que prohíbe a las empresas del sector cárnico contratar trabajadores a través de empresas de trabajo temporal, a partir del año 2028. Esta decisión busca combatir los abusos laborales contra migrantes empleados en mataderos y plantas de procesamiento de carne.
El ministro neerlandés de Empleo, Hans Vijlbrief, defendió la medida afirmando que el sector ha tenido «todas las oportunidades» para corregir las irregularidades pero ha demostrado ser «extremadamente reacio al cambio». Según Vijlbrief, se están observando demasiados abusos propios del siglo XIX y con esta prohibición se atacará el problema en su origen.
La nueva normativa afectará a empresas dedicadas al sacrificio, procesamiento, refrigeración y congelación de carne. Sin embargo, quedarán excluidos los puestos no vinculados directamente a la producción, como administración o ventas, así como las empresas con menos de 20 trabajadores.
Esta decisión llega después de que el Gobierno concluyera que el sector no cumplió el ultimátum fijado hasta el pasado 15 de junio para introducir mejoras en las condiciones laborales. Entre las exigencias figuraba que, para julio de este año, al menos el 80% de la plantilla estuviera contratada directamente por las empresas.
Según el Ejecutivo, desde hace 15 años se suceden las denuncias por explotación laboral en el sector por prácticas como salarios inferiores a los debidos, despidos de trabajadores enfermos, intimidación y abandono de empleados tras sufrir accidentes laborales graves. La explotación de trabajadores migrantes, muchos procedentes de la Unión Europea, incluida España, lleva años preocupando a sindicatos, inspección y gobierno en Países Bajos.
Las conversaciones entre las partes se han prolongado desde 2021, pero el Ejecutivo considera insuficientes los avances. La prohibición entrará en vigor el 1 de marzo de 2028 y los contratos ya existentes dispondrán de un período transitorio hasta el 1 de junio de ese año, cuando todos los que trabajen en la industria cárnica deberán estar contratados directamente por la empresa para la que trabajan.
En testimonios recogidos por Efe, temporeros españoles denunciaron que tras llegar a Países Bajos con promesas laborales ajustadas a la legalidad neerlandesa y con un salario que triplica el mínimo español, se han visto obligados a firmar contratos engañosos en varios sectores que les han conducido a una espiral de abusos laborales, sueldos míseros y alojamientos inadecuados, que incluso les han creado deudas con la empresa contratante.




