New York.-
En medio de la creciente preocupación por los recientes brotes de hantavirus, el reconocido periodista y motivador Ismael Cala enfatiza la importancia de abordar la realidad desde una perspectiva de calma y conciencia, distanciándose de la obsesión. Aclara que el hantavirus no es una amenaza nueva y que brotes similares han ocurrido previamente, especialmente en el cono sur, con casos registrados entre Argentina y Chile.
Mientras la información es crucial, Cala advierte contra el miedo constante, señalando cómo la velocidad de las noticias puede sobrepasar nuestra capacidad emocional de procesamiento, llevando a una percepción de peligro omnipresente. Cuestiona el impacto de un enfoque permanente en el temor sobre la mente y el cuerpo.
Apoyándose en hallazgos de la neurociencia, Cala explica que la atención dirigida moldea la experiencia interna, y que el cerebro puede confundir una amenaza mentalmente repetida con una real e inmediata. Consumir miedo de forma continua, argumenta, provoca una respuesta física de atrapamiento. Reitera que ser consciente no implica ignorar la realidad, sino abordarla con serenidad, diferenciando entre informarse de manera saludable y caer en espirales de angustia colectiva.
Cala compara la atención con una forma de energía, destacando que aquello en lo que nos enfocamos mentalmente se expande en nuestra vida emocional. Sostiene que una concentración exclusiva en la enfermedad, el caos y la incertidumbre puede llevarnos a perder de vista la salud, la esperanza y la resiliencia humana. Subraya que su mensaje no busca negar los problemas, sino promover una elección consciente de la perspectiva mental, diferenciando claramente entre prevención y paranoia.
Finalmente, el columnista concluye enfatizando la urgencia de buscar el equilibrio: regresar al presente, cuidar el cuerpo, fortalecer el sistema inmunológico, descansar y conectar con seres queridos. Afirma que la vida no debe vivirse en un estado de miedo perpetuo, ya que el enfoque construye la realidad interior y una mente serena siempre es más propicia para tomar decisiones acertadas que una dominada por el temor.


