Israel.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó este domingo que el Ejército israelí ha expandido su control sobre la Franja de Gaza hasta alcanzar aproximadamente el 64% del territorio. Esta declaración se produce en el marco de la ofensiva militar en curso y de las restricciones impuestas tras el alto el fuego.
Durante una reunión de gobierno en Jerusalén, Netanyahu declaró: “En Gaza ya no controlamos el 50%, sino el 60%. Estamos sometiendo a Hamás. Sabemos exactamente cuál es nuestra misión, y nuestra misión es una sola: asegurar que Gaza ya no represente una amenaza para Israel”. La oficina del primer ministro difundió estas palabras en un comunicado.
Las cifras presentadas por Netanyahu se divulgan en un contexto donde, tras la entrada en vigor del alto el fuego el 10 de octubre, las fuerzas israelíes se replegaron hacia la denominada Línea Amarilla, desde donde ejercieron control sobre cerca del 53% del territorio gazatí. Esta configuración territorial dejó a alrededor de dos millones de palestinos concentrados en el resto de la Franja.
Posteriormente, a finales de marzo de 2025, se introdujo la Línea Naranja. Según la ONG Gisha, esta línea delimitó una zona de 174 kilómetros cuadrados —casi el 48% de Gaza— donde el movimiento de organizaciones internacionales y ONG quedó restringido, requiriendo coordinación previa con Israel.
Sin embargo, de acuerdo con información proporcionada por la misma organización, el pasado 8 de marzo el Ejército israelí remitió a agencias humanitarias un mapa actualizado de la Línea Naranja. Este nuevo trazado supuso un desplazamiento respecto a la Línea Amarilla, ampliando el área bajo control israelí en aproximadamente un 11%.
Con este reajuste, sostiene Gisha, las zonas en las que el acceso humanitario precisa de autorización israelí abarcarían cerca del 64% de la Franja de Gaza. En este territorio, el acceso estaría además prohibido para la población civil palestina.
La ONG advierte que este sistema de permisos para el desplazamiento de personal y ayuda humanitaria “retrasa e incluso obstaculiza” la labor de las organizaciones internacionales que operan en el enclave.


