NUEVA YORK.- El legislador estatal por Nueva York, Zohran Mamdani, ha solicitado formalmente a los reguladores estatales que bloqueen la propuesta de fusión de 500 millones de dólares entre las empresas de transferencia de dinero Western Union e Intermex. La iniciativa del Asambleísta Mamdani ha provocado reacciones diversas, generando críticas de algunos sectores empresariales y analistas, según reportó el New York Post.
En una carta enviada el mes pasado al Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York (DFS), Mamdani argumentó que la unión de ambas compañías resultaría en una reducción significativa de la competencia en el mercado de remesas. Advirtió que esta situación podría perjudicar directamente a las familias migrantes que dependen de estos servicios para enviar dinero a sus países de origen. “El resultado probable: precios y tarifas más altos para las familias inmigrantes de toda la ciudad de Nueva York que envían parte de sus salarios a casa para mantener a sus seres queridos”, señaló el legislador en la misiva, citada por el medio.
Adicionalmente, Mamdani expresó su preocupación de que la fusión pudiera disminuir la transparencia y debilitar las protecciones para los consumidores. El Asambleísta fue una de las dos personas que presentaron comentarios durante el período de consulta pública abierto por el DFS, que transcurrió del 10 de abril hasta su conclusión.
La postura de Mamdani ha sido objeto de críticas por parte de figuras económicas y políticas, quienes consideran que el legislador prioriza una agenda ideológica que podría repercutir negativamente en el clima de negocios de la ciudad. El multimillonario y gestor de fondos de cobertura Ken Griffin afirmó, por ejemplo, que está expandiendo más empleos en Miami que en Nueva York, atribuyendo esta decisión al impulso de Mamdani a iniciativas fiscales dirigidas a las grandes fortunas y a los propietarios de viviendas de lujo.
Para sus detractores, las propuestas del legislador podrían incentivar la salida de contribuyentes de altos ingresos y empresas de la ciudad. “Los ricos se van, los empleos se pierden. Los neoyorquinos de clase media se van, los empleos se pierden. Y los impuestos se van con ellos”, declaró al New York Post el estratega demócrata Hank Sheinkopf.
En su carta, Mamdani también advirtió que una concentración empresarial en el sector de remesas podría agravar los costos para los usuarios, especialmente si se considera la supuesta nueva ley “One Big Beautiful Bill” promovida por el expresidente Donald Trump, que, según él, ya incorpora un impuesto del 1% sobre las remesas en efectivo. El legislador aseguró que eliminar la competencia entre Western Union e Intermex podría derivar en mayores comisiones, peores condiciones y un deterioro general del servicio para las comunidades migrantes en Nueva York. Datos del Centro Niskanen indican que las remesas enviadas desde Estados Unidos alcanzaron al menos 93,000 millones de dólares en 2024.
Por su parte, Western Union ha defendido la operación, asegurando que la adquisición beneficiará tanto a consumidores como a pequeños negocios. Un portavoz de la empresa, en declaraciones recogidas por el New York Post, afirmó que la transacción “es favorable a la competencia” y contribuirá a preservar servicios presenciales y digitales esenciales para inmigrantes y personas con acceso limitado al sistema bancario.
La compañía también alertó que bloquear la fusión podría poner en riesgo cerca de 600 empleos en Nueva York y afectar a pequeños comercios propiedad de migrantes que operan servicios de remesas a través de ambas empresas.


