Medicamentos Comunes Podrían Aumentar el Riesgo de Osteoporosis y Fracturas, Según Especialistas

Date:

Nueva York, EE. UU.– Algunos medicamentos de uso común, incluso aquellos considerados esenciales, podrían incrementar el riesgo de desarrollar osteoporosis y fracturas, una condición usualmente asociada con el envejecimiento, la menopausia y la deficiencia de calcio, y que afecta predominantemente a las mujeres.

Especialistas de la Cleveland Clinic han alertado que ciertos tratamientos farmacológicos habituales pueden interferir con la absorción de calcio, impactar los niveles de vitamina D o acelerar la pérdida de masa ósea, lo que consecuentemente eleva el riesgo de fracturas.

No obstante, subrayan que esta advertencia no implica la interrupción automática de los tratamientos, sino la necesidad de una evaluación médica para determinar el riesgo individual y establecer medidas preventivas adecuadas.

Entre los fármacos más prominentemente asociados con la osteoporosis secundaria se encuentran esteroides como la prednisona, la cortisona y la dexametasona.

Estos corticosteroides, comúnmente prescritos para tratar afecciones como el asma, la artritis, el lupus o diversos trastornos inflamatorios, pueden, con el uso prolongado, inhibir la formación de nuevo tejido óseo y comprometer la absorción de calcio, según indicaron los médicos.

Se ha detallado que los pacientes en tratamientos prolongados con glucocorticoides durante varios meses presentan un riesgo elevado de fracturas, particularmente en la cadera y la columna vertebral.

Los inhibidores de la bomba de protones (IBP), una clase de medicamentos que incluye el omeprazol, el esomeprazol y el lansoprazol, utilizados para manejar el reflujo ácido y la gastritis, también están bajo observación.

No obstante, su empleo a largo plazo podría reducir la absorción de calcio, resultando en un debilitamiento progresivo de la estructura ósea. Los profesionales de la salud aconsejan su uso exclusivamente durante el periodo indicado y desaconsejan la automedicación crónica.

Fármacos anticonvulsivos y para el dolor neuropático, como la fenitoína (phenytoin) y la carbamazepina, pueden interferir con el metabolismo de la vitamina D, crucial para la salud ósea.

La disminución de los niveles de esta vitamina conlleva una menor absorción de calcio por parte del organismo y un aumento del riesgo de pérdida de masa ósea. Por ello, algunos pacientes necesitan seguimiento médico regular y, en ocasiones, suplementos vitamínicos prescritos por especialistas.

Ciertos antidepresivos, categorizados como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), tales como la fluoxetina y la sertralina, ampliamente empleados en el tratamiento de la depresión y la ansiedad, también han mostrado asociación con una disminución de la densidad ósea.

Si bien el impacto de estos fármacos en la densidad ósea no es uniforme en todos los individuos, su uso continuado podría afectar el metabolismo óseo, especialmente en la población de adultos mayores.

Adicionalmente, ciertos tratamientos oncológicos para el cáncer de mama y el cáncer de próstata pueden acelerar de manera significativa la pérdida de masa ósea. Los inhibidores de aromatasa, empleados en el cáncer de mama, y la terapia de privación de andrógenos, para el cáncer de próstata, reducen las hormonas que protegen la salud ósea.

Por esta razón, los pacientes sometidos a estos tratamientos requieren un monitoreo constante de su densidad ósea.

La levotiroxina, fármaco prescrito para el tratamiento del hipotiroidismo, también puede impactar negativamente la salud ósea si se administra en dosis excesivas o durante periodos prolongados.

Asimismo, investigaciones en curso están evaluando el potencial efecto de ciertos medicamentos para la diabetes tipo 2, incluidos algunos agonistas GLP-1, en el aumento del riesgo de fracturas.

Los especialistas enfatizan la importancia de no interrumpir ningún tratamiento farmacológico sin la supervisión y recomendación de un médico. En cambio, aconsejan la implementación de medidas preventivas, como la práctica de ejercicios de carga, asegurar una ingesta adecuada de calcio y vitamina D, mantener una actividad física regular y someterse a estudios de densidad ósea cuando el facultativo lo estime oportuno.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir Articulo:

spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

Colombia: El fervor por el álbum del Mundial impulsa un vibrante mercado de cromos

Bogotá.- La pasión por completar los álbumes del Mundial...

Rubio y Fidan Debaten Gasto en Defensa de la OTAN y Tensión en el Estrecho de Ormuz

Helsingborg, Suecia.- El secretario de Estado de Estados Unidos,...

La OTAN evalúa el futuro de la presencia militar de EE. UU. en Europa

HELSINGBORG, SUECIA.– Los ministros de Exteriores de la OTAN...