San Juan.- Miles de personas participaron ayer en una multitudinaria marcha en San Juan para manifestar su rechazo a la posible explotación minera del proyecto Romero. Bajo la consigna “Agua sí, oro no”, la movilización recorrió más de 20 kilómetros, culminando en el entorno de la presa de Sabaneta.
La protesta, organizada por el Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida, congregó a profesionales, empresarios, miembros de las iglesias católica y evangélica, y productores. La manifestación comenzó simultáneamente desde el recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Arco del Triunfo de San Juan. Aunque estaba programada para iniciar a la 1:00 de la tarde, decenas de opositores a la minería se apostaron en los alrededores del arco desde tempranas horas del domingo.
El debate sobre la explotación minera en San Juan se extiende por casi una década, desde que se concedieron los permisos de exploración y se encontró una significativa concentración de oro en la zona de Romero. Los opositores al proyecto se resisten a la autorización del estudio de impacto ambiental, argumentando que la práctica minera en la Cordillera Central contaminaría las aguas del Río San Juan, afluente del Río Yaque del Sur, que abastece de agua a varias provincias de la región Sur del país.
Durante la culminación de la marcha, se registraron incidentes. La Policía Nacional informó que una agresión a pedradas contra mujeres agentes que custodiaban el lugar causó lesiones a las oficiales y a un capitán de las Fuerzas Armadas. El ataque, que se inició mientras uno de los organizadores incitaba a entonar el Himno Nacional, está siendo investigado por la Policía, que sospecha de la presencia de elementos infiltrados en la protesta.
Según la institución, no se utilizaron armas de fuego; solo se recurrió a gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los manifestantes y contener las agresiones. Además de los agentes heridos, los cristales de al menos uno de los vehículos apostados en las inmediaciones de la presa de Sabaneta fueron rotos.
La multitud que se movilizaba en rechazo al Proyecto Romero de la empresa GoldQuest fue finalmente dispersada con bombas lacrimógenas y chorros de agua por parte de los agentes policiales en el perímetro de la presa de Sabaneta, punto final de la demostración situado a 22 kilómetros de la ciudad.
El senador Félix Bautista criticó el uso de la fuerza, calificando el hecho como “inaceptable” y un error, dada la naturaleza pacífica y ordenada de la marcha. La masiva movilización tiene como objetivo evitar la realización de estudios de exploración en la zona ante los posibles efectos ambientales en la Cordillera Central.


