Nueva York.- Ante la actual huelga del Long Island Rail Road (LIRR), que ha dejado a miles de viajeros sin su servicio habitual, la búsqueda de alternativas de transporte entre el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) y Manhattan se ha intensificado. La buena noticia es que existen diversas opciones de transporte público que permiten realizar este trayecto de manera eficiente y económica.
Según la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), la alternativa más común y recomendada para conectar JFK con Manhattan es la combinación del AirTrain con el metro de Nueva York. Este sistema conecta todas las terminales del aeropuerto con estaciones clave de transbordo hacia las principales líneas del metro.
Los pasajeros disponen de dos rutas principales para esta conexión:
- Desde Jamaica Station: acceso a las líneas E, J y Z del metro.
- Desde Howard Beach: acceso a la línea A del metro.
La línea E desde Jamaica Station es la más popular, especialmente para aquellos que se dirigen a Midtown Manhattan, ya que atraviesa puntos céntricos como Queens Plaza, Lexington Avenue y Penn Station. Por su parte, la línea A desde Howard Beach es ideal para quienes viajan hacia Brooklyn o Lower Manhattan.
El costo total de este trayecto es de aproximadamente $11.75 dólares, que incluye $8.50 por el AirTrain y $2.90 por la tarifa del metro. Aunque no es la opción más barata, ofrece un equilibrio óptimo entre rapidez, comodidad y frecuencia, con un tiempo promedio de viaje de entre 60 y 70 minutos, dependiendo del destino final y la hora del día. Una ventaja significativa es que el AirTrain opera las 24 horas, siendo útil para vuelos nocturnos o de madrugada.
Para quienes buscan una alternativa aún más económica, los autobuses de la MTA ofrecen una opción de menor costo, requiriendo únicamente el pago de la tarifa estándar de transporte público.
Entre las rutas más conocidas se encuentra el autobús Q10, que conecta el aeropuerto con Lefferts Boulevard, desde donde los pasajeros pueden tomar la línea A del metro hacia Manhattan. Otra opción con el mismo Q10 es llegar hasta Kew Gardens para enlazar con las líneas E o F, que también ofrecen acceso directo a Midtown Manhattan. Asimismo, la ruta B15 conecta JFK con Brooklyn, permitiendo el transbordo a la línea 3 del metro.
El precio total de este recorrido es de aproximadamente $2.90, utilizando OMNY o MetroCard, lo que la convierte en la opción más económica. Sin embargo, este ahorro se traduce en un mayor tiempo de viaje, que puede oscilar entre 70 y 90 minutos, dependiendo del tráfico y las conexiones. Además, los viajeros con equipaje voluminoso podrían encontrarla menos cómoda, especialmente durante las horas pico.
Aunque muchos prefieren evitar el transporte público después de un vuelo largo, los servicios de taxi y aplicaciones como Uber o Lyft pueden resultar considerablemente costosos. Un viaje de JFK a Manhattan suele costar entre $70 y más de $100, incluyendo peajes, tarifas adicionales y propinas. Esta opción, sin embargo, puede ser conveniente para familias o grupos que compartan gastos o para quienes viajan con mucho equipaje. El tiempo de viaje en condiciones normales de tráfico es de entre 30 y 50 minutos, aunque puede aumentar significativamente en horas pico.
Una alternativa menos directa es el autobús Q60, que conecta Queens con Manhattan, pero no parte directamente desde JFK. Para utilizarlo, es necesario llegar primero a Sutphin Boulevard mediante el AirTrain o autobuses locales. Esta opción es más utilizada por residentes de Queens que buscan evitar ciertas conexiones congestionadas.
Para una experiencia de viaje más fluida, se recomienda:
- Utilizar OMNY, el sistema de pago sin contacto de la MTA, que permite el acceso al metro y autobuses con tarjetas bancarias o teléfonos móviles.
- Revisar siempre los posibles cambios de servicio en el metro, especialmente durante las noches y fines de semana, debido a trabajos de mantenimiento.
- Considerar el AirTrain más la línea E para la mejor combinación de precio y rapidez, o el autobús Q10 y la línea A para un presupuesto más ajustado, evitando el pago del AirTrain.
Conocer estas alternativas es fundamental para los visitantes de Nueva York, permitiendo un desplazamiento eficiente y económico entre el Aeropuerto JFK y Manhattan, sin depender del servicio del LIRR.


