TEGUCIGALPA, Honduras.- Organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado un preocupante incremento de la violencia contra la comunidad LGBTIQ+ en Honduras. Entre enero y mayo de este año, se han registrado 17 asesinatos vinculados a crímenes de odio, una cifra que supera la reportada en el mismo período del año anterior.
La denuncia fue formalmente presentada por la Asociación Colectivo Violeta, Grupo Transfenix, Grupo Labry’s Artemis y el Observatorio de Derechos Humanos de las Personas LGBTIQ+ en Honduras. Estas organizaciones han advertido sobre el marcado deterioro de la seguridad para las personas sexualmente diversas en el país centroamericano.
Según los colectivos, los ataques y asesinatos reflejan patrones históricos de discriminación, exclusión y violencia estructural. Estas acciones están motivadas por la orientación sexual o identidad de género de las víctimas, perpetuando un ciclo de impunidad que, según señalan, supera el 95 % de los casos. Esta alarmante cifra es considerada una grave falla por parte del Estado hondureño.
El activista Francisco Mencía resaltó la persistente vulnerabilidad de esta población, indicando que, desde 1997, se han contabilizado al menos 599 muertes violentas de personas LGBTIQ+ en Honduras.
Las organizaciones atribuyen el recrudecimiento de la violencia a la proliferación de discursos de odio. Señalan a sectores conservadores, grupos religiosos fundamentalistas, medios de comunicación y algunas figuras públicas como promotores de mensajes que fomentan la homofobia, la transfobia y otras formas de discriminación.
Asimismo, recordaron que entidades internacionales de renombre como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han calificado a Honduras como uno de los países más peligrosos de América Latina para las personas trans.
Ante esta crítica situación, los colectivos han exigido a las autoridades la implementación de medidas urgentes de protección, la investigación exhaustiva de los crímenes bajo protocolos de crímenes de odio, la aplicación de sanciones contra los responsables y la creación de mecanismos de prevención y refugios seguros para las víctimas.
Estas denuncias cobran especial relevancia al producirse en vísperas del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, que se conmemora cada 17 de mayo.


