Ciudad del Vaticano.- El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, fue recibido este sábado en audiencia por el papa León XIV en el Vaticano. La visita se centró en la profunda crisis de seguridad, política y humanitaria que atraviesa la nación caribeña.
Según la oficina de prensa de la Santa Sede, durante las conversaciones se manifestó satisfacción por las buenas relaciones bilaterales. Asimismo, se destacó la «valiosa contribución de la Iglesia» en Haití «en este momento tan particular».
La agenda del encuentro incluyó un análisis de la situación sociopolítica actual del país, así como los apremiantes problemas humanitarios, migratorios y de seguridad.
El comunicado del Vaticano concluyó haciendo hincapié en la «necesaria contribución de la comunidad internacional para hacer frente a las actuales dificultades».
Haití enfrenta una crisis prolongada, caracterizada por la expansión del control territorial de bandas armadas y elevados niveles de violencia.
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) informó que en el primer trimestre de 2026 se registraron al menos 1.642 muertos y 745 heridos como consecuencia de ataques de pandillas y operaciones de las fuerzas de seguridad.
Además, esta compleja situación ha provocado el desplazamiento de más de 1,4 millones de personas, mientras que la inseguridad alimentaria afecta a unos 5,4 millones de haitianos, lo que representa cerca de la mitad de la población.
Las bandas criminales también han sido responsables de graves actos de violencia sexual, incluyendo violaciones colectivas y casos de explotación sexual contra más de 292 víctimas, principalmente mujeres y niñas de entre 12 y 17 años.




