WASHINGTON.- El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes nuevas críticas contra los gobernadores de Maryland, Wes Moore, y Virginia, Abigail Spanberger, así como contra la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, todos ellos demócratas, responsabilizándolos del “derrame masivo” de aguas residuales en el río Potomac. Trump exigió a los líderes locales que resuelvan la situación o, de lo contrario, le pidan su intervención.
A través de un mensaje en su red social Truth Social, Trump instó a “Maryland, Virginia y Washington, D.C., que son responsables del derrame masivo de aguas residuales en el río Potomac, a ponerse a trabajar inmediatamente”. Añadió: “Si no pueden hacer el trabajo, tienen que llamarme y pedirme, educadamente, que lo arregle”.
Este vertido en el río Potomac, que también atraviesa Maryland y Virginia, se ha convertido en el último foco de las confrontaciones políticas de Trump con los líderes demócratas. El expresidente afirmó que el Gobierno Federal “no tiene nada que ver con lo ocurrido, pero podemos solucionarlo”. Sin embargo, también advirtió que, “con el cierre gubernamental provocado por los demócratas”, necesitarían “traer a verdaderos patriotas para que hagan el trabajo, porque mucha gente no está trabajando ahora mismo”.
Por segundo día consecutivo, Trump arremetió directamente contra los demócratas, a quienes también atribuyó la responsabilidad del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), vigente desde el pasado sábado. En su mensaje, el expresidente aseveró que “estos desastres provocados por los demócratas, tanto en el río (Potomac) como en el cierre (del DHS), solo empeorarán”.
El cierre parcial del DHS se debe a la negativa de los demócratas en el Congreso a aprobar fondos sin antes modificar los procedimientos operativos de las polémicas redadas migratorias. Esta situación mantiene a más del 90 % de los 270.000 empleados del departamento en sus puestos, considerados imprescindibles, pero sin certeza sobre el pago de sus nóminas a partir de marzo.
Según algunos medios, el vertido en el Potomac podría ser el más grave en la historia de Estados Unidos. Trump reprochó a “la izquierda radical” su supuesta inacción, señalando que “con todo lo que dicen sobre la huella de carbono y demás, están permitiendo que cientos de toneladas de aguas residuales se viertan en el imponente Potomac“. Estas declaraciones se producen apenas cinco días después de que el expresidente anulara la resolución de 2009, establecida por el expresidente Barack Obama, que designaba seis gases de efecto invernadero como nocivos.




