Newark.- Un grupo de aproximadamente 300 inmigrantes detenidos en el centro Delaney Hall, ubicado en Newark, Nueva Jersey, ha presentado denuncias formales sobre presuntos abusos, condiciones de hacinamiento y graves deficiencias en la atención médica y alimentaria dentro de la instalación, la cual opera bajo contrato para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Las acusaciones se detallan en un documento difundido por la organización Friends American Service Committee, y reportadas inicialmente por Univision. El informe describe un patrón de maltrato, aglomeración y carencias en los servicios básicos esenciales para los reclusos.
Entre las quejas más destacadas, los detenidos afirman enfrentar periodos de aislamiento prolongado, una atención médica notoriamente insuficiente, y barreras significativas para acceder a la asistencia legal. Además, han calificado los alimentos proporcionados como inadecuados para el consumo humano.
La carta de denuncia también subraya problemas sanitarios críticos y una notable falta de personal de limpieza. Según el testimonio de uno de los internos, los propios inmigrantes se ven obligados a realizar las tareas de limpieza de las instalaciones, en ocasiones utilizando artículos personales debido a la escasez de insumos adecuados.
Las condiciones de hacinamiento son tales que, de acuerdo con el reportaje, una sola persona pudo recolectar 288 firmas entre los detenidos, facilitado por la extrema cercanía física entre ellos. Para salvaguardar la identidad de los denunciantes, los nombres fueron omitidos del documento.
La instalación de Newark, diseñada para albergar hasta a mil personas, es gestionada por GEO Group a través de un contrato federal de 15 años valorado en mil millones de dólares.
GEO Group, por su parte, ha emitido declaraciones asegurando que la empresa cumple con todas las regulaciones establecidas por ICE para la gestión de los detenidos.
En respuesta a la difusión de estas graves acusaciones, ICE emitió un comunicado oficial en el que negó rotundamente cualquier irregularidad relacionada con la comida y la atención médica en el centro. La agencia insistió en que las personas detenidas reciben todas las garantías procesales y desestimó las acusaciones sobre falta de insumos médicos y la mala calidad de los alimentos ofrecidos.


