Santo Domingo.- El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) ha emitido una alerta sobre la alarmante venta de aproximadamente 400 mil tarjetas SIM semanalmente en la República Dominicana, de las cuales un «gran porcentaje» está siendo utilizado en la comisión de delitos de alta tecnología. La advertencia fue hecha por el presidente del Consejo Directivo de la institución, Guido Gómez Mazara, en una rueda de prensa este miércoles.
Gómez Mazara subrayó la urgencia de implementar un sistema estricto de trazabilidad para evitar que una sola persona adquiera lotes masivos de chips prepago de forma irregular. «Una persona no compra una línea, compra 15, 20, 30 y 40; yo no lo creía, pero es la certificación de la data que te da el sector», afirmó el funcionario, destacando la magnitud del problema.
Confirmando la situación, el director de la Dirección de Investigaciones de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (DICAT), Edgar Arnaud, reveló que en recientes allanamientos se han incautado hasta 200 chips telefónicos en posesión de un solo individuo. La mayoría de estas unidades operan de forma clandestina, según Arnaud.
El alto oficial detalló las significativas trabas que esta práctica impone a las fuerzas del orden. «Muchas de esas tarjetas son SIM sin vida y cuando usted busca la trazabilidad, no tiene un suscriptor y si con ese chip se cometió un delito, una ‘extorsión’, por ejemplo, se nos hace más compleja la investigación», explicó Arnaud.
Al ser cuestionada sobre el incumplimiento de las normativas de Indotel que exigen la identificación presencial de cada usuario, la directora ejecutiva de la institución, Desireé Logroño, admitió que, pese a los esfuerzos regulatorios, persisten vulnerabilidades en el mercado móvil dominicano. «Hemos hecho resolución tras resolución, pero, por una razón u otra, nunca se ha podido eliminar al 100 % el que no se activen líneas ficticias. Todavía en las calles hay revendedores informales con ‘funditas’ llenas de SIM preactivadas», puntualizó Logroño.
Los ejecutivos del órgano regulador indicaron que las prestadoras de servicios delegan la comercialización en distribuidores autorizados que, en ocasiones, violan las normativas vigentes, lo que obliga a aplicar sanciones drásticas contra estos negocios informales.
Asimismo, el director de ciberseguridad del Indotel, César Moliné, advirtió sobre la internacionalización del problema de la suplantación de identidad con la llegada de la tecnología de la tarjeta electrónica (eSIM). Moliné detalló que, «hoy en día, por el uso de teléfonos inteligentes, se puede entrar a internet, comprar una eSIM y usar un correo genérico, un medio de pago no asociado a nadie específico y tener mi línea sin ningún inconveniente».
Las autoridades reiteraron que la solución no radica en la implementación de «parches normativos» a largo plazo, sino en la aplicación con celeridad de herramientas tecnológicas que obliguen a validar la identidad de cada comprador antes de emitir la señal telefónica.
Finalmente, el organismo estatal enfatizó que la falta de consecuencias para los distribuidores que activan chips de forma fraudulenta ha sido uno de los mayores obstáculos históricos para combatir esta problemática en el país.


