Santo Domingo.- Las autoridades dominicanas interceptaron una lancha rápida cargada con 978 paquetes de una sustancia que se presume es cocaína, tras una operación combinada al sur de las costas de Santo Domingo. La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) informó este jueves sobre el decomiso, resaltando la coordinación interinstitucional que hizo posible el operativo.
La acción fue ejecutada por agentes de la DNCD, miembros de la Armada de la República Dominicana y la Fuerza Aérea, contando con el respaldo estratégico de agencias de inteligencia estatales, la DEA, la Fuerza de Tarea Interagencial Sur (JIATFS) y unidades internacionales. Este despliegue subraya la complejidad y la naturaleza multinacional de la lucha contra el narcotráfico.
Según el informe oficial, la embarcación tipo «Go Fast» fue detectada inicialmente por radares mientras se aproximaba de forma sospechosa a las aguas territoriales dominicanas. Este avistamiento desencadenó un amplio dispositivo de vigilancia, seguimiento e interdicción por aire, mar y tierra.
Tras un cerco marítimo, las fuerzas especiales lograron detener la lancha, de unos 40 pies de eslora y equipada con tres potentes motores fuera de borda. En su interior se hallaron ocultas 33 pacas que contenían los 978 paquetes del cargamento narcótico.
La hipótesis preliminar de los investigadores de inteligencia criminal sugiere que el alijo habría sido despachado desde La Guajira, la extensa zona costera limítrofe entre Venezuela y Colombia. Esta región es utilizada con frecuencia por redes del crimen organizado transnacional para movilizar sustancias ilícitas hacia las islas del Caribe.
El origen sudamericano de la travesía se sustenta en la logística de la lancha incautada y en el perfil migratorio de los extranjeros arrestados a bordo. Fueron identificados como los ciudadanos venezolanos Edixon Jesús Santamaría, de 30 años de edad, y Rafael Eroban Carreño Maestre, de 23 años.
Durante la requisa e inspección de la embarcación, también se ocuparon aparatos de geolocalización satelital GPS, teléfonos celulares, múltiples tanques de combustible, documentos personales y otras evidencias directamente vinculadas al itinerario de la ruta marítima.
Mientras el órgano persecutor profundiza los interrogatorios para determinar si existen ramificaciones locales de esta red de narcotráfico internacional, los 978 paquetes numerados fueron trasladados bajo estricta custodia al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para establecer el tipo y peso exactos de la sustancia incautada.


