Washington D.C., Estados Unidos.- Un grupo de congresistas demócratas ha enviado una carta a la Administración de Donald Trump, instándola a abandonar cualquier plan de acción militar contra Cuba y a abstenerse de utilizar la base estadounidense de Guantánamo para la detención de migrantes cubanos.
La misiva, a la que tuvo acceso la agencia EFE, fue remitida el martes a los entonces secretarios de Defensa, Pete Hegseth; de Estado, Marco Rubio; y de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. El documento lleva la firma de más de 30 legisladores, siendo liderados por la demócrata Delia Ramírez, representante por Illinois.
El entonces presidente Donald Trump había sugerido durante semanas la posibilidad de una intervención militar en Cuba. El 2 de mayo, en un mitin, afirmó que tomaría el control de la isla «casi de inmediato» una vez finalizara la «guerra de Irán«.
«Dicha acción sería ilegal, profundamente desestabilizadora y catastrófica para la población cubana, además de aumentar aún más el desplazamiento, agravar el sufrimiento masivo y perjudicar los intereses de Estados Unidos en la región. Debe ser rechazada de forma inequívoca», advirtieron los firmantes demócratas en la carta.
Asimismo, calificaron de «alarmantes e inaceptables» los presuntos planes del Ejército estadounidense para trasladar a Guantánamo a migrantes cubanos, en caso de un incremento en el flujo migratorio desde la isla hacia Estados Unidos. Esta posibilidad fue planteada por un alto mando del Comando Sur durante una audiencia en el Congreso el pasado mes de marzo.
Los legisladores expresaron que «las políticas de Estados Unidos han tenido como objetivo deliberado a la población civil cubana y han contribuido a su desplazamiento, así como a su muerte. Planificar su detención en Guantánamo no es una respuesta a la migración, sino un intento de contener las consecuencias de las mismas políticas que la están provocando».
Anteriormente, Trump había prometido transformar la base de Guantánamo —conocida por su centro de detención de sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11-S— en una instalación capaz de albergar hasta a 30,000 migrantes detenidos en Estados Unidos.
Se especula que este centro de detención de migrantes podría ser activado en caso de un aumento significativo de la migración cubana, especialmente si se produjera una eventual intervención militar estadounidense.
Por su parte, el Gobierno cubano advirtió este miércoles que una «agresión militar» de Washington contra la isla desencadenaría una «catástrofe humanitaria» y un «baño de sangre» para ambas naciones.
Las declaraciones del canciller cubano, Bruno Rodríguez, surgieron un día después de que el secretario de Defensa de Estados Unidos afirmara que Cuba representa «una amenaza para la seguridad nacional» de su país.


