Estados Unidos.-
Ofelia Hernández Salas, conocida como “Doña Lupe” o “La Güera”, ha sido sentenciada en Estados Unidos a 11 años de prisión por su rol en una red internacional de tráfico de personas. Esta organización operaba en la frontera entre México y California y, según las autoridades estadounidenses, mantenía vínculos con el Cártel de Sinaloa.
El Departamento de Justicia informó que la estructura criminal facilitó durante años el ingreso ilegal de cientos de migrantes provenientes de diversos continentes, utilizando cruces clandestinos y rutas irregulares. La investigación federal reveló que la organización cobraba entre $10 mil y $70 mil dólares por persona para facilitar el cruce hacia territorio estadounidense.
Los migrantes eran originarios de países de Asia, Medio Oriente y América Latina, incluyendo naciones como Bangladesh, Pakistán, India, Rusia, Egipto, Brasil, Colombia, Honduras y Guatemala, entre otros.
Las autoridades indicaron que la red operaba desde al menos 2018 en Mexicali, Baja California, empleando casas de seguridad, hoteles y rutas clandestinas para trasladar a los migrantes hacia la frontera norte. La acusación detalló que los traficantes guiaban a los migrantes a través de zonas desérticas de California y utilizaban diversos métodos para cruzar la frontera, como escaleras, tablas y túneles improvisados. En algunos casos, incluso abrían pasos bajo el muro fronterizo para facilitar el ingreso irregular.
Además, el Departamento de Justicia señaló que la organización coordinaba traslados dentro de México y mantenía contacto con redes de tráfico en Centroamérica para asegurar el flujo continuo de migrantes hacia el norte.
La investigación incluyó testimonios de personas que contrataron los servicios de la red entre mayo de 2020 y junio de 2021. Algunos migrantes denunciaron haber sido víctimas de asaltos, amenazas y despojo de pertenencias durante el trayecto, señalando que los operadores del grupo robaban dinero, teléfonos celulares y objetos personales, en ocasiones utilizando armas de fuego y cuchillos.
“El contrabando transnacional de personas a gran escala amenaza directamente nuestra seguridad nacional”, declaró el Fiscal General Adjunto A. Tysen Duva tras la sentencia.
Ofelia Hernández Salas fue detenida en marzo de 2023 durante un operativo conjunto entre autoridades mexicanas y estadounidenses en Mexicali. Junto a ella fue arrestado su colaborador Raúl Saucedo Huipio, quien se declaró culpable y permanece a la espera de sentencia.
A finales de 2023, Hernández Salas aceptó su responsabilidad en el caso al declararse culpable de conspiración para introducir migrantes a Estados Unidos con fines de lucro y otros cargos relacionados con tráfico de personas. Las autoridades estadounidenses también informaron que la acusada será deportada una vez cumpla su condena en prisión federal.


