Santo Domingo.- Más de 10,000 médicos dominicanos ejercen actualmente en los Estados Unidos, un hecho atribuido a los sólidos acuerdos de reciprocidad y acreditación internacional que las universidades del país mantienen con organismos especializados en el área de la salud.
Esta cifra fue revelada por el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), Rafael Santos Badía, quien detalló que forma parte de un ecosistema de formación médica que ha capacitado a más de 100,000 profesionales de la salud en la República Dominicana desde 2008, incluyendo a cerca de 20,000 estudiantes norteamericanos que han optado por universidades dominicanas para sus estudios de medicina.
El funcionario destacó que estos resultados consolidan al país como uno de los principales polos de formación médica en el Caribe y demuestran su creciente atractivo como destino académico internacional.
Las declaraciones se emitieron durante la renovación de un acuerdo con la Autoridad de Acreditación del Caribe para la Educación en Medicina y Otras Profesiones de la Salud (CAMM-HP), una entidad certificadora con sede en Jamaica, reconocida por su especialización en la acreditación de escuelas de medicina en la región del Caribe.
“Acabamos de firmar el convenio con CAMM-HP, una certificadora especializada en las escuelas de medicina de nuestras universidades. En el caso de nuestro país, cuatro de las más prestigiosas universidades tienen convenio con esta entidad”, afirmó Santos Badía.
Santos Badía explicó que este acuerdo confiere un valor agregado fundamental a la educación superior dominicana, al fortalecer la comparabilidad y el reconocimiento internacional de los programas de medicina ofrecidos en el país.
El ministro informó que la República Dominicana cuenta actualmente con 11 universidades y tres recintos especializados que imparten la carrera de medicina, lo que suma entre 14 y 15 escuelas médicas que deben trabajar para renovar y mantener la reciprocidad con los Estados Unidos.
El reconocimiento que otorgan estos acuerdos permite que los títulos expedidos por universidades dominicanas sean aceptados en territorio estadounidense, facilitando tanto el ejercicio profesional de los médicos como el acceso de estudiantes extranjeros a financiamiento federal norteamericano.
“Además de que los Estados Unidos aportan fondos federales para estudiantes que se inscriben en universidades dominicanas, también pueden ejercer allá con el título que reciben aquí. Eso tiene un enorme valor para el país”, enfatizó el funcionario.
Pertenecer al ecosistema académico y sanitario estadounidense confiere prestigio internacional a la República Dominicana, dada la alta exigencia y rigurosidad evaluativa que caracterizan al sistema norteamericano.
“Formar parte de ese ecosistema de salud nos da mucho prestigio como país. Por eso tenemos que defender la continuidad de ese convenio”, concluyó el ministro Santos Badía.
El titular del Mescyt aclaró que la certificación de CAMM-HP no es un requisito obligatorio para mantener la reciprocidad con los Estados Unidos, aunque sí representa un elemento diferenciador de gran relevancia para las universidades que la obtienen.
“No es un prerrequisito tener la certificación de CAMM-HP, pero quienes la tienen cuentan con un valor agregado muy importante. Sin embargo, si no poseen la comparabilidad internacional, esa certificación por sí sola no sería suficiente para el reconocimiento”, puntualizó.
Como parte del proceso de fortalecimiento académico, el funcionario anunció la creación de una comisión de expertos, con experiencia en el sistema norteamericano, para acompañar las evaluaciones y contactos internacionales necesarios.
En otro orden, Santos Badía informó que el Gobierno dominicano avanza en la comparabilidad de los planes de estudio de todas las universidades que imparten medicina en el país, así como en la conformación de cuatro comisiones de evaluación externa, integradas por especialistas internacionales.
“Ya lanzamos el proceso de licitación conforme a la Ley de Compras y Contrataciones Públicas para conformar esas comisiones evaluadoras, en las cuales participará al menos un evaluador extranjero en cada una”, explicó.
Santos Badía también reveló el especial interés del presidente Luis Abinader en la renovación del acuerdo internacional, el cual estaba previsto a vencer en 2025 y cuya firma original se esperaba para abril de ese año.
“La firma de hoy, junto a los demás pasos que estamos dando, demuestra que nos estamos preparando para mantener esa reciprocidad y seguir dentro del ecosistema académico y sanitario de los Estados Unidos”, manifestó.
La República Dominicana aspira a convertirse en un “destino académico”, según Santos Badía, quien señaló que el modelo de éxito aplicado en medicina se replicará en otras áreas estratégicas como Ingeniería, Tecnologías de la Información (TIC) y las llamadas “carreras del futuro”.
El objetivo del Mescyt es impulsar certificaciones internacionales y mecanismos de comparabilidad académica con países como España y otras naciones de la región, con el fin de elevar la competitividad global de las universidades dominicanas.
“Estamos gestionando que la República Dominicana sea un destino académico. Tenemos casi tres millones de dominicanos en el exterior y queremos que parte de sus hijos regresen a estudiar aquí, tanto de manera presencial como virtual”, expresó.
Esta estrategia, aseguró el funcionario, se inscribe en una transformación estructural respaldada por el Decreto 309-06, orientada a mejorar el ranking y la calidad de las instituciones de educación superior dominicanas, atrayendo estudiantes de la diáspora, el Caribe y América Latina.
En este contexto, reveló que el país exporta programas de educación de posgrado a naciones como Guyana, Ecuador y Perú, a través de maestrías virtuales especializadas en seguridad sanitaria.
El ministro sostuvo que el país trabaja para que más universidades dominicanas se integren a certificadoras internacionales que garanticen estándares equivalentes a los de escuelas de medicina de primer nivel mundial.
“Con el esfuerzo que estamos haciendo, el trabajo de las universidades y la ayuda de Dios, estoy casi seguro de que lograremos mantener esa reciprocidad tan importante para la nación”, afirmó.


