Santo Domingo.- El municipio de Santo Domingo Oeste se ha erigido como la zona más castigada por las torrenciales lluvias de las últimas horas, registrando acumulaciones de hasta 400 milímetros de precipitaciones. Este volumen extraordinario ha desatado inundaciones urbanas generalizadas, cuantiosos daños materiales y ha impactado a cientos de familias en la región.
Así lo comunicó el presidente Luis Abinader durante una conferencia de prensa ofrecida en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), donde afirmó que el Gobierno permanece en estado de movilización constante para mitigar los efectos de la vaguada que sigue afectando gran parte del territorio nacional.
El mandatario explicó que, si bien las precipitaciones se manifestaron en diversas localidades del país, la mayor intensidad se concentró en Santo Domingo Oeste, donde el fenómeno atmosférico se mantuvo virtualmente estacionario por varias horas. Esta situación generó un caudal de agua que excedió con creces la capacidad de los sistemas de drenaje existentes.
Las lluvias registradas en Santo Domingo Oeste superan significativamente las del 4 de noviembre de 2022, cuando se contabilizaron 267 milímetros, e incluso las del 18 de noviembre de 2023, marcando un precedente en la intensidad de los eventos pluviales recientes.
“Cuando hay una cantidad de entre 300 a 400 milímetros de lluvia, no hay sistema de drenaje que resista en ninguna parte del mundo”, aseveró Abinader, quien calificó de “sorprendente” la magnitud de las precipitaciones que cayeron de forma ininterrumpida durante aproximadamente cuatro horas.
El jefe de Estado subrayó la naturaleza altamente localizada del evento climático, destacando que, mientras en Santo Domingo Oeste se registraban niveles extremos de lluvia, en Santo Domingo Este apenas se reportaron entre 30 y 40 milímetros, evidenciando la atipicidad del fenómeno.
Operativo de Respuesta y Asistencia a Afectados
Frente a esta coyuntura, el Gobierno activó un robusto operativo de emergencia, liderado por el COE y con la participación activa de instituciones de socorro, asistencia social y organismos de seguridad del Estado.
Abinader informó que se están distribuyendo ayudas humanitarias a las familias afectadas, especialmente en los sectores más vulnerables del Gran Santo Domingo, incluyendo la entrega de alimentos cocidos y crudos.
En este contexto, el presidente realzó la labor de la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), una entidad resultante de la fusión del Plan Social de la Presidencia y los Comedores Económicos, la cual se encuentra desplegada en las áreas más impactadas por las inundaciones.
Asimismo, el presidente señaló que las autoridades se mantienen en sesión permanente, evaluando los daños ocasionados por las lluvias no solo en el Gran Santo Domingo, sino también a escala nacional, dada la persistencia de la vaguada.
COE Explica Niveles de Alerta y Fenómeno Extremo
Por su parte, el director del COE, Juan Manuel Méndez, ofreció detalles sobre los protocolos de alerta y las limitaciones inherentes a la predicción de fenómenos de tal envergadura.
Méndez explicó que el COE coordina sus acciones con organismos técnico-científicos como el Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) y el Servicio Geológico Nacional, los cuales son responsables de la emisión de boletines oficiales sobre las proyecciones de lluvia.
“El COE no puede emitir niveles de alerta si esos organismos no lo determinan científicamente”, enfatizó Méndez.
Indicó que, desde la Semana Santa, el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo se hallaban bajo alerta verde, lo que preveía la posibilidad de eventos adversos. No obstante, las proyecciones iniciales estimaban entre 25 y 40 milímetros de lluvia, una cifra muy inferior a los niveles que finalmente se registraron.
Méndez detalló que las lluvias extremas fueron producto de nubes de desarrollo vertical, conocidas como ecos precipitables, cuya intensidad es particularmente difícil de pronosticar con las herramientas tecnológicas actuales.
“En este caso ocurrieron entre 300 y 400 milímetros en una estación. No hay suelo que pueda absorber esa cantidad de agua ni sistema de alcantarillado que pueda conducirla”, afirmó.
Añadió que la situación se agravó debido a la saturación previa de los suelos, producto de varios días de lluvias, lo que propició escorrentías superficiales que desembocaron en inundaciones repentinas en múltiples sectores.
Méndez defendió la actuación del COE en la emisión de alertas, reiterando que la población fue informada con antelación. Sin embargo, reconoció que estos fenómenos se tornan cada vez más impredecibles a causa del cambio climático.
En esa misma línea, el presidente Abinader apuntó que eventos climáticos similares se están observando en distintas latitudes del mundo como consecuencia directa del calentamiento global.
“El cambio climático está provocando que estas precipitaciones sean cada vez más intensas y frecuentes”, sentenció.
El mandatario también resaltó que el Gobierno ha fortalecido la capacidad de monitoreo meteorológico mediante la instalación de radares Doppler en el país, lo que permite una mejora sustancial en la vigilancia de los sistemas atmosféricos.
No obstante, tanto las autoridades como los expertos coinciden en que persisten limitaciones para predecir fenómenos de rápida formación y de intensidad tan extrema como el acontecido en Santo Domingo Oeste.
Mientras tanto, los organismos de emergencia, incluyendo el COE y los gobiernos locales, se mantienen activados y exhortan a la población a permanecer vigilante ante los boletines oficiales.
Se prevé que la vaguada siga generando lluvias en diversas provincias en las próximas horas, por lo que el Gobierno reiteró su compromiso de brindar asistencia a las familias afectadas y continuar con la evaluación de los daños causados por este evento climático.






