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Puerto Plata, República Dominicana.- En el corazón de la «Novia del Atlántico», donde el sonido de los balones rebotando en el tabloncillo compite con el eco de las olas, surge una figura cuya grandeza no se mide en trofeos acumulados, sino en vidas transformadas. Ricardo Duncan Smith no es solo un nombre en la crónica deportiva; es un símbolo de entrega incondicional. 
Ricardo Duncan Smith (Benchito), Nació el 15 de marzo del año 1952, en la ciudad de Puerto Plata. Hijo de el señor Ricardo Duncan Grant y Zayda Smith de Duncan (Fallecidos). Procreó tres hijos con Marcelina Torres Almonte, Kerwin Duncan, Kermi Duncan Torres, Yaskara Duncan Torres, actualmente esta casado con Germania Martínez.
Laboró por 35 años en la Secretaría de Deportes, con una trayectoria deportiva caracterizada caracteriza por el respeto, responsabilidad, disciplina y humildad.
Inició en un pequeño play de béisbol en el año 1975, el cual se llamaba Estrella de Ricardo Duncan; funcionaba en el Malecón, donde entrenaba a los jóvenes sin fines de lucro, y en ese lugar conocio al señor Fabio Rafael González, dirigente deportivo que lo llevó a la Liga del Atlántico.
Un Legado Construido en el deporte
La vida deportiva de Duncan Smith es un testimonio de perseverancia. Su vinculación con el beisbol y la formación de atletas ha sido el norte de su existencia. Desde los estadios y canchas locales hasta los escenarios de mayor competitividad, su enfoque siempre ha sido el mismo: la excelencia técnica acompañada de una disciplina inquebrantable.
Como formador, Ricardo ha demostrado una capacidad analítica envidiable, logrando pulir talentos que hoy brillan con luz propia. Sin embargo, su mayor jugada no ha sido una estrategia táctica, sino su filosofía de vida.
Lo que más distingue a Ricardo Duncan Smith en el competitivo mundo del deporte es su altruismo. En una era donde el éxito solía medirse por beneficios económicos, Duncan eligió el camino de la «entrega sin recibir nada a cambio».
Su labor se define por:
- Mentoría desinteresada: Horas extra dedicadas a jóvenes que solo cuentan con su talento y sus sueños.
- Soporte comunitario: La gestión de recursos y entrenamientos para aquellos sectores donde el deporte es la única vía de escape y superación.
- Compromiso con el futuro: Su convicción de que un atleta bien formado es, ante todo, un mejor ciudadano para Puerto Plata.
Para Duncan Smith, el deporte es una herramienta de cambio social. Su oficina ha sido la cancha; su recompensa, el progreso de sus pupilos. Ver a un joven alcanzar una beca o representar dignamente a su provincia es el único pago que este titán del deporte parece reclamar.
En un mundo que a menudo olvida la gratitud, la figura de Ricardo se alza para recordarnos que la mayor victoria es la que se comparte. Su vida es una lección de que el verdadero liderazgo no se ejerce para ser servido, sino para servir.
La comunidad deportiva de Puerto Plata reconoce en Ricardo Duncan Smith a un pilar fundamental. Su trayectoria nos enseña que la pasión, cuando se entrega con generosidad, se convierte en un legado eterno.






