PUERTO RICO.- El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) ha aprobado recientemente un ajuste en la tarifa base de electricidad en la isla, una medida que no ha sorprendido a Cathy Kunkel, analista del Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA). Kunkel señaló que esta era una acción esperada, dado que la tarifa no había experimentado incrementos desde el año 2017.
En declaraciones escritas, Kunkel argumentó: “La tarifa base en Puerto Rico no se había incrementado desde 2017. Por lo tanto, un aumento en la tarifa base no resulta sorprendente, dado el nivel de inflación de los últimos nueve años y el rezago en el mantenimiento del sistema eléctrico”.
La experta del IEEFA advirtió que esta decisión podría sumarse a posibles incrementos futuros en los próximos meses, influenciados por la incertidumbre global y las fluctuaciones en el precio del petróleo.
Además, Kunkel enfatizó que “a largo plazo, los planes del gobierno puertorriqueño de sobredimensionar el sistema de generación mediante la construcción de más centrales eléctricas de combustibles fósiles seguirán atando a la isla a tarifas más elevadas y a la volatilidad de los precios”.
La decisión del NEPR busca, en parte, redistribuir el costo de la factura eléctrica y asegurar el pago de las pensiones de los jubilados de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
Según informes, el impacto en la factura de los consumidores variará en función de su nivel de consumo. Se espera que aquellos con mayor consumo se beneficien de más deducciones, mientras que los que consumen menos podrían experimentar un incremento en sus cargos.
Margaret Ramírez, presidenta de la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR), calificó la decisión del NEPR como un “paso necesario” para fortalecer financieramente el sistema eléctrico de la isla.
En declaraciones escritas, Ramírez afirmó que “la orden refleja un enfoque balanceado que atiende las necesidades urgentes del sistema, mientras mantiene los aumentos en niveles prácticos, graduales y ejecutables, rechazando incrementos significativamente mayores que hubieran representado una carga insostenible para los consumidores”.
Por otro lado, Karen Mojica Franceschi, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (PRMA), indicó que la resolución del ente regulador es de carácter urgente para evitar un colapso mayor del sistema.
Mojica Franceschi explicó que “Puerto Rico está pagando hoy el precio de haber ignorado la realidad económica del sistema durante casi una década. Tenemos un desfase del 30% en costos de operación y un 17% menos de demanda por el cambio a energía solar. Estas dos fuerzas han dejado al sistema sin el oxígeno financiero necesario para funcionar”.
Cabe destacar que el NEPR, en su Resolución y Orden, rechazó la solicitud original de aumento tarifario presentada por la AEE, LUMA Energy y Genera PR.
En su lugar, la entidad reguladora optó por redistribuir la estructura tarifaria existente para lograr una mayor contribución de un universo más amplio de consumidores.
Este cambio busca una distribución más equitativa de los costos operacionales, proyectando que los abonados con medición neta serán de los que más contribuirán bajo la nueva estructura.
El rediseño tarifario prevé un aumento escalonado en el cargo fijo residencial, que iniciará en $8 dólares este año y ascenderá hasta $16 en el año 2028.
No obstante, las diversas partes involucradas coinciden en que es prematuro determinar el impacto total de estos cambios a nivel de los consumidores individuales.
A pesar de esto, el zar de Energía, Josué Colón, argumentó que la modificación no debe ser percibida como un aumento, ya que el NEPR mantuvo inalterado el costo del kilovatio-hora (kWh).
En una conferencia desde La Fortaleza, Colón explicó: “Todos los que estamos conectados al sistema eléctrico pagamos por el kilovatio hora, que es lo que se factura en el metro. Ese kilovatio hora, con lo que hizo el Negociado, no tiene ningún tipo de variación en el cliente. Por eso es que se dice, como el Negociado anunció, que no ocurrió un aumento como parte de la revisión tarifaria. Pero, los costos fijos que tiene el sistema, el Negociado entendió, y nosotros entendemos que correctamente, que las estructuras previas tarifarias estaban mal distribuidas entre el universo de clientes”.
En un comunicado de prensa, LUMA Energy, la compañía privada a cargo de la red eléctrica en la isla, describió el proceso de revisión tarifaria como “un paso importante para balancear las inversiones que necesita el sistema eléctrico y la realidad económica de nuestros clientes”.
LUMA Energy recordó que el NEPR es el ente independiente encargado de la revisión tarifaria, un proceso que la Ley 57-2014 establece debe realizarse cada tres años. Sin embargo, destacaron que “durante las últimas cuatro décadas este proceso se ha realizado en solo dos ocasiones (1989 y 2017)”.
Desde el consorcio, aclararon: “LUMA ni fija ni aprueba tarifas. Nuestro rol, al igual que el de Genera PR y la AEE, es proveer al NEPR los datos detallados, según solicitados por el ente regulador, sobre costos e inversiones, con tal de evaluar las necesidades del sistema y definir el nivel de inversión necesario, y por ende el ajuste que se aprobaría en la tarifa base”.
La empresa informó haber presentado dos propuestas al Negociado: “una con un escenario óptimo de inversión y otra bajo un escenario de inversión más limitado”.
Añadieron que “todas las partes participaron en extensas vistas públicas lideradas por el NEPR, donde se evaluó la información provista, se realizaron preguntas técnicas y se discutieron las necesidades del sistema”.
Finalmente, LUMA reafirmó “su compromiso de continuar colaborando dentro del proceso regulatorio y de enfocar todos los recursos disponibles en fortalecer la estabilidad y confiabilidad del sistema eléctrico para beneficio de todos los clientes en Puerto Rico”.






