NUEVA YORK.- El juez federal Kevin Castel, que presidió el juicio por narcotráfico contra el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández (2014-2022) en Nueva York, desestimó este martes los cargos en su contra. Esta acción se ejecutó en cumplimiento de la orden emitida por el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito el pasado 8 de abril.
El tribunal de apelaciones, con sede en Nueva York, había resuelto anular la condena de 45 años impuesta al exmandatario. Esta decisión se produjo después de que el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le concediera un indulto en diciembre de 2024.
En su resolución, el Segundo Circuito instruyó al tribunal de distrito a anular la sentencia y a desestimar el caso por carecer de objeto. El juez Castel, del Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, ha ejecutado dicha instrucción, dando por cerrado el proceso judicial en Estados Unidos contra el expresidente hondureño.
Según el documento del Tribunal de Apelaciones, Hernández había solicitado a la corte que desestimara la apelación de su condena por «improcedente». Adicionalmente, pidió la anulación de la sentencia del tribunal de distrito y que el caso fuera remitido para la desestimación de la acusación, en vista de su indulto presidencial.
El documento legal emitido por el juez señala textualmente: «Basado en un indulto presidencial, la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos dictó la siguiente orden, la cual ha sido registrada en el expediente de esta corte: Se ORDENA además que la sentencia del tribunal de distrito queda ANULADA, y el asunto se REMITE al tribunal de distrito con instrucciones de desestimar el caso por carecer de objeto».
El magistrado concluyó: «El caso contra el acusado Juan Orlando Hernández queda DESESTIMADO por carecer de objeto. ASÍ SE ORDENA», cumpliendo así con la directriz del Tribunal de Apelaciones.
Numerosas personas se congregaron en la sala del tribunal en Nueva York y protestaron en las inmediaciones de la corte, exigiendo «justicia» para su país.
El expresidente, de 57 años, fue arrestado en Honduras tras finalizar su mandato y extraditado a EE. UU. el 21 de abril de 2022. Al día siguiente, compareció ante un juez federal en Nueva York por cargos de narcotráfico y posesión de armas.
De acuerdo con la acusación del gobierno de EE. UU., desde al menos 2004 y hasta aproximadamente 2022, Hernández «participó en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico para facilitar la importación de cientos de miles de kilogramos de cocaína» a Estados Unidos. Presuntamente, también «recibió millones de dólares para usar su cargo público, las fuerzas del orden público y el ejército para apoyar a organizaciones de narcotráfico en Honduras, México y otros lugares».
Durante el juicio, en el cual mantuvo su inocencia, la Fiscalía presentó como testigos a narcotraficantes hondureños que cumplían condenas en EE. UU. Según el exmandatario, estos testimonios fueron motivados por venganza, ya que bajo su presidencia fueron extraditados.
Fue sentenciado en marzo de 2024 a 45 años de cárcel, además de cinco años de libertad vigilada y una multa de $8 millones de dólares.
El 2 de diciembre de 2024, Hernández quedó en libertad tras recibir el perdón presidencial anunciado una semana antes por el entonces presidente Donald Trump. Trump aseguró que el Gobierno del expresidente Joe Biden «tendió una trampa» al exmandatario hondureño, una medida que generó diversas críticas.
En EE. UU., uno de sus hermanos, Juan Antonio ‘Tony’ Hernández, exdiputado, también cumple cadena perpetua por narcotráfico. Fue condenado en marzo de 2021.






