BERLÍN.- La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y varios de sus países aliados de Ucrania, incluyendo el Reino Unido y Alemania, instaron el miércoles a mantener el apoyo con material militar frente a la invasión rusa, a pesar del conflicto en Oriente Medio. La declaración se produjo tras una reunión del Grupo de Contacto en Defensa de Ucrania celebrada en Berlín.
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, subrayó que tanto Estados Unidos como las naciones europeas comprenden la necesidad de equilibrar el reabastecimiento de las reservas militares, afectadas por la situación en Oriente Medio, con la obligación de continuar el suministro de equipos y munición a Ucrania.
En una rueda de prensa conjunta al finalizar el encuentro en la capital alemana, Rutte afirmó: «La buena noticia es que el flujo continúa», refiriéndose al armamento estadounidense adquirido para Ucrania con fondos europeos a través del mecanismo conocido como PURL (Prioritized Urgency Requirements List), una lista de necesidades prioritarias para Ucrania.
La iniciativa PURL, financiada por aliados europeos y Canadá, organiza paquetes periódicos de armamento y munición fabricados en EE. UU., considerados clave por Kiev para su defensa. Cada paquete tiene un valor aproximado de 500 millones de dólares (unos 424 millones de euros).
El secretario general de la OTAN se mostró «optimista» sobre la continuidad de la financiación europea para este flujo, aunque matizó que se podría mejorar «el reparto de la carga», ya que un pequeño número de países asume actualmente la mayor parte del esfuerzo. «La seguridad de Ucrania es nuestra seguridad», argumentó Rutte.
Por su parte, el secretario de Defensa británico, John Healy, aseveró que el presidente ruso, Vladímir Putin, «hubiera deseado distraer a los aliados de Ucrania con el conflicto en Oriente Medio». Celebró que los representantes de 43 naciones hayan reiterado su compromiso con Kiev.
Healy detalló que el Gobierno del Reino Unido está invirtiendo 8.000 millones de libras (unos 10.850 millones de euros) adicionales anualmente en Defensa, la suma más alta desde el fin de la Guerra Fría. Afirmó que esta inversión récord representa el 2,6 % del PIB en Defensa, cifra no alcanzada desde 2010.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, también destacó que Putin se beneficia de la situación en Oriente Medio, ya que la escalada de los precios del petróleo le permite seguir financiando la guerra contra Ucrania. Mencionó que las conversaciones de paz trilaterales están suspendidas desde el inicio del conflicto en la región, pero afirmó que Rusia nunca las tomó en serio.
Pistorius señaló que la principal prioridad de Alemania en el apoyo militar es fortalecer las defensas aéreas ucranianas, una medida que «salva vidas todos los días». Respecto al desequilibrio en la ayuda entre los aliados, reconoció su existencia, pero consideró injusto juzgar la contribución individual, argumentando que «cada aliado tiene su propia economía y sus propios retos». Expresó satisfacción por la disponibilidad de fondos suficientes para seguir adquiriendo armas a través de PURL.






