Estados Unidos.- La reapertura del Estrecho de Ormuz ha desencadenado un descenso significativo en los precios internacionales del petróleo, generando esperanzas de un alivio para los consumidores estadounidenses, particularmente en los surtidores de gasolina, tras meses de incrementos.
El canciller iraní Abbas Araghchi anunció el pasado viernes 17 de abril de 2026 la ‘completa apertura’ del Estrecho de Ormuz para la navegación de buques comerciales, en el marco de un armisticio entre Irán y Estados Unidos. Este anuncio provocó una inmediata y contundente reacción en los mercados energéticos globales.
Tras la declaración, el precio del petróleo crudo de referencia internacional Brent cayó más del 10%, situándose en aproximadamente 88 dólares por barril, mientras que el WTI estadounidense se desplomó más del 12%, alcanzando los 82 dólares. Ambas cotizaciones registraron sus niveles más bajos desde el 11 de marzo.
Según Giovanni Staunovo, analista de UBS, ‘las declaraciones del canciller iraní sugieren una desescalada mientras el armisticio se mantiene’. No obstante, Staunovo advirtió sobre la necesidad de ‘observar si el número de buques petroleros navegando por el estrecho aumenta de forma significativa’.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se inició el 28 de febrero de 2026, momento en que los precios promedio de la gasolina en EE.UU. se situaban en 2.98 dólares por galón. El cierre del Estrecho de Ormuz, crucial paso por donde transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas, fue calificado por Bloomberg como ‘la mayor interrupción del suministro energético desde la crisis de los años 70‘.
Durante el pico de las tensiones, el crudo Brent llegó a 126 dólares por barril, debido a una contracción del 95% en el flujo de embarcaciones por el estrecho, pasando de unos 130 buques diarios a solo 6 por día en marzo, según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Esta situación implicó una pérdida estimada de 10 millones de barriles de crudo diarios en los mercados internacionales.
Los primeros días de marzo de 2026 vieron el mayor aumento diario de la gasolina desde el huracán Katrina en 2005, según la AAA. Esta escalada afectó particularmente a la comunidad hispana en EE.UU., que depende en gran medida del automóvil para sus actividades diarias y labores esenciales.
Al 10 de abril de 2026, el precio nacional promedio de la gasolina regular alcanzó los 4.15 dólares por galón, lo que representa un aumento del 29.5% en comparación con los 3.17 dólares del mismo mes en 2025, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
La pregunta que ahora ronda a millones de conductores es cuándo se materializará este alivio en los surtidores. Expertos estiman que la baja llegará, pero de forma gradual.
Patrick De Haan, director de análisis de petróleo en GasBuddy, anticipa que ‘los precios de la gasolina podrían empezar a revertirse en unas 48 horas, a razón de unos centavos cada día, llevando el promedio nacional a menos de 4 dólares por galón en una o dos semanas’, siempre que el armisticio se mantenga. Este fenómeno es conocido como ‘efecto cohete y efecto pluma’, donde las subidas son rápidas y las bajadas lentas.
Sin embargo, la naturaleza provisional y condicional del armisticio constituye una incertidumbre crucial. Aunque la declaración de Araghchi representa una nueva apertura formal, analistas como los de Franklin Templeton advierten que debe considerarse ‘un rally de alivio, no una señal de que todo está resuelto’. La firma W1M añadió que, si bien los envíos de petróleo podrían fluir más rápido, ‘tomará tiempo que lleguen a sus destinos finales’, y las instalaciones de gas natural licuado (GNL) podrían tardar entre tres y cuatro meses en reactivarse. Un funcionario estadounidense confirmó a Reuters que el bloqueo militar de Irán, con más de 10,000 efectivos, sigue vigente, manteniendo la volatilidad en los mercados.
La caída de los precios del crudo por debajo de los 90 dólares por primera vez en más de cinco semanas ha reactivado las expectativas de que la Reserva Federal retome los recortes de tasas de interés antes de lo previsto, posiblemente hacia finales de 2026. Anteriormente, los mercados descontaban tasas altas hasta bien entrado 2027. Esta nueva perspectiva tiene implicaciones directas para las hipotecas, el crédito al consumo y el costo de vida de las familias en EE.UU.
Antes del conflicto, la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA) proyectaba una reducción de 18 centavos por galón en 2026 respecto a 2025. Si el armisticio se consolida y el crudo se estabiliza, parte de esa reducción podría recuperarse, retomando el camino hacia un promedio anual por debajo de los 3 dólares por galón, un escenario que se esfumó con el inicio de las hostilidades.
La reapertura del Estrecho de Ormuz es, sin duda, una señal prometedora. No obstante, el alivio real para millones de familias, especialmente las hispanas, que han soportado un aumento de más de un dólar por galón en menos de dos meses, dependerá de la consolidación de la paz. La próxima reunión de la Reserva Federal, programada para el 28 y 29 de abril de 2026, será un indicador clave de la estabilidad de esta situación.






