New York.-
Un acuerdo contractual preliminar entre el sindicato 32BJ, que representa a miles de porteros y trabajadores de edificios, y los propietarios inmobiliarios ha evitado una huelga que habría impactado a cerca de 1.5 millones de residentes en la ciudad de Nueva York.
Según información de The Associated Press, el pacto se logró días antes de la expiración del contrato de cerca de 34,000 empleados de edificios residenciales, programada para la medianoche del lunes. De no haberse concretado, habría sido la primera huelga en el sector en 35 años.
El presidente del sindicato, Manny Pastreich, explicó que las negociaciones se enfocaron en mejorar las condiciones económicas de los trabajadores ante el alto costo de vida en la ciudad.
Pastreich afirmó que los objetivos eran «sencillos: aumentar el salario a un nivel que permita a nuestros miembros vivir en esta ciudad».
Asimismo, destacó la protección del seguro de salud y las mejoras en las pensiones, calificando el resultado como «un acuerdo increíblemente beneficioso para ambas partes».
El convenio, que requiere la ratificación de los trabajadores antes del 28 de mayo, incluye aumentos salariales y un incremento del 15% en las pensiones. De ser aprobado, el salario promedio de un portero o recepcionista se elevaría de aproximadamente 62,000 dólares anuales a unos 71,000 dólares en un período de cuatro años.
Adicionalmente, el acuerdo contempla un nuevo programa de capacitación diseñado para acelerar el ascenso salarial de futuros empleados del sector.
Como parte del acuerdo, según la AP, los propietarios retiraron propuestas que habrían exigido a los trabajadores pagar primas del seguro médico y que habrían creado una nueva categoría laboral con condiciones distintas para las nuevas contrataciones.
El sindicato había advertido que estas propuestas habrían resultado en salarios más bajos para los nuevos empleados.
Por su parte, los dueños de edificios lograron cierto alivio en sus aportes a un fondo de salud que cuenta con reservas, explicó Howard Rothschild, presidente de la Junta Asesora de Bienes Raíces sobre Relaciones Laborales, entidad que representa a los empleadores.
Rothschild señaló que «ambas partes reflexionaron detenidamente sobre la situación económica actual y sobre cómo introducir mejoras contractuales con las que todos podamos estar de acuerdo».
Las negociaciones se intensificaron en los últimos días, culminando con la concentración de miles de trabajadores el miércoles en Park Avenue, Manhattan, para autorizar una huelga en caso de no alcanzar un acuerdo.
A la manifestación asistió el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, acompañado por otros dirigentes demócratas.
El sindicato había denunciado que muchos de sus miembros enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos, mientras que los propietarios se benefician del aumento de los alquileres en el mercado.
En contraste, los empleadores argumentaron que también enfrentan mayores costos operativos y la posibilidad de medidas como la congelación de rentas en aproximadamente un millón de apartamentos regulados, una propuesta respaldada por el alcalde Mamdani.






