Nueva York.- El Gobierno federal ha iniciado la retención de 74 millones de dólares en subvenciones para carreteras destinadas al estado de Nueva York. La medida responde a la negativa del estado a cumplir con las exigencias federales de revocar las licencias de conducir comerciales (CDL) de camioneros no residentes cuyas autorizaciones de trabajo han expirado.
El Departamento de Transporte (DOT) federal, a través de una carta enviada el jueves al Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de la Gobernadora Kathy Hochul, advirtió que la persistencia en el incumplimiento podría resultar en la retención de otros 147 millones de dólares en fondos federales para infraestructuras viales.
“Prometí al pueblo estadounidense que exigiría rendición de cuentas a cualquier líder estatal que no lograra mantenerlos a salvo de conductores extranjeros no verificados ni cualificados. Hoy cumplo esa promesa al negarme a financiar las políticas peligrosas y antiamericanas de la gobernadora Hochul”, declaró a New York Post el secretario del DOT, Sean Duffy. El secretario Duffy añadió que su mensaje a los líderes de Nueva York es claro: “las familias deben tener prioridad en las carreteras estadounidenses”.
La misiva federal acusa al DMV de Nueva York de «negarse» a atender las demandas previas del DOT para revisar miles de licencias CDL y anular aquellas expedidas a no residentes con permisos de trabajo caducados.
En respuesta, Sean Butler, portavoz de la gobernadora Hochul, calificó las acusaciones de «intento infundado de atacar a los estados de tendencia demócrata». Butler enfatizó que Nueva York se limita a acatar las normativas federales al expedir estas licencias, un hecho que, según él, la propia Administración Trump había reconocido, señalando que la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) no había presentado objeciones al programa CDL del estado durante el primer mandato del presidente.
Una auditoría limitada, realizada el año pasado por la FMCSA al DMV, reveló que de las aproximadamente 32,000 licencias comerciales de Nueva York en posesión de no residentes, la mitad mostraba fechas de vencimiento que se extendían, en muchos casos por varios años, más allá de la caducidad de sus permisos de trabajo.
“La continua negativa de Nueva York a corregir estas deficiencias socava esa misión, y no permitiremos que los fondos federales respalden un sistema que no cumple con la ley”, afirmó el administrador de la FMCSA, Derek Barrs.
El personal del DMV de Nueva York admitió ante las autoridades federales que, por regla general, a los camioneros se les aprueba un permiso con una vigencia predeterminada de ocho años, incluso si no son ciudadanos estadounidenses y sus permisos de trabajo tienen una duración considerablemente menor, según se detalla en la carta firmada por Barrs.
El estado dejó de expedir licencias a nuevos conductores comerciales no residentes en febrero del año pasado, tras recibir una directriz federal para endurecer las restricciones. No obstante, Nueva York argumenta que no está legalmente obligado a cumplir con las exigencias federales de revisar, con carácter retroactivo, las licencias emitidas con anterioridad a la imposición de las nuevas y más estrictas restricciones del DOT dirigidas a los conductores de camiones no residentes, implementadas a principios de este año.
La FMCSA expresó «profunda decepción por la negativa del DMV a adoptar las medidas correctivas necesarias» estipuladas. La misiva concluye que “la retención de fondos federales constituye la consecuencia directa e ineludible de las propias acciones de Nueva York y de su manifiesto desprecio por las normas federales de seguridad”.
El portavoz de la gobernadora Hochul replicó que «esto da continuidad a un patrón que se ha mantenido durante todo un año, en el que el secretario Duffy amenaza con retener los fondos destinados a garantizar la seguridad de nuestras carreteras, el Metro y demás infraestructuras para los neoyorquinos. Plantaremos cara y, una vez más, saldremos victoriosos”.
Desde diciembre de 2025, un total de ocho estados, incluyendo California, Pensilvania, Minnesota, Dakota del Sur, Colorado, Washington, Texas y Nueva York, forman parte de la queja del DOT por causas similares.
Esta acción federal se enmarca en un contexto de accidentes de alto perfil que han involucrado a camioneros migrantes. Entre ellos, un siniestro en Florida el año pasado que causó tres fallecidos. En diciembre, Huang Yisong, conductor de autobús con licencia de Nueva York, fue acusado como sospechoso de un choque mortal en Tennessee. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el DOT informaron que Yisong es un ciudadano chino con licencia CDL de Nueva York que había reprobado un examen de dominio del inglés tras el accidente múltiple del 9 de diciembre en Tennessee. El DHS indicó, además, que había ingresado sin documentos a Estados Unidos desde México en 2023.
En otro acontecimiento que subraya las tensiones entre la Administración federal y Nueva York, el mismo jueves el DOT acordó reanudar la financiación para la expansión del Metro en la 2da Avenida de Manhattan, después de que la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) presentara una demanda el mes pasado.






