Barcelona.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, celebraron este sábado un encuentro bilateral en Barcelona, en el que abordaron la histórica polémica sobre la conquista y confirmaron un notable acercamiento en sus posturas diplomáticas. La reunión, que se extendió por casi una hora, tuvo lugar en el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, marcando la primera visita oficial de la mandataria mexicana a España desde que asumió el cargo.
Al concluir el diálogo, fuentes oficiales destacaron la sintonía entre ambos líderes. Ambos mandatarios analizaron el contexto global y reiteraron el interés común en fortalecer las relaciones entre México y la Unión Europea, consolidando un nuevo capítulo en sus vínculos.
En declaraciones a la prensa, la presidenta Sheinbaum enfatizó la importancia de reconocer los hechos ocurridos durante la conquista, un tema que ha generado tensiones diplomáticas en los últimos años. La mandataria mexicana explicó que expuso ante el presidente Sánchez la riqueza y grandeza de las culturas originarias de México previas a la llegada de los españoles, encontrando una receptividad positiva por parte del mandatario europeo.
Asimismo, Sheinbaum hizo referencia a documentos históricos, como una carta del emperador Carlos V que reconoce abusos cometidos por Hernán Cortés durante la conquista. Esta mención reforzó la necesidad de una revisión crítica del pasado por ambas naciones. La presidenta también señaló que percibe un cambio de actitud no solo en el Gobierno español, sino también en la monarquía española, al destacar un acercamiento por parte del rey Felipe VI. No obstante, aclaró que, por el momento, no existe una agenda definida para un eventual encuentro con el monarca, aunque dejó abierta la posibilidad de futuras conversaciones.
Más allá del debate histórico, ambos gobiernos coincidieron en la importancia de seguir fortaleciendo los lazos culturales, económicos y sociales entre las dos naciones. Este encuentro representa un paso significativo hacia la distensión diplomática y abre la puerta a una relación bilateral más sólida, fundamentada tanto en el reconocimiento del pasado como en la cooperación estratégica hacia el futuro.






