BARCELONA.- El ex primer ministro palestino Mohammad Shtayyeh hizo un contundente llamado a la acción internacional este sábado, urgiendo a detener lo que calificó como “genocidio” en los territorios palestinos. Durante su intervención en la cumbre Global Progressive Mobilisation, celebrada en Barcelona, instó a la comunidad global a alzar la voz contra la ocupación israelí.
“Movilicémonos para acabar con el genocidio. Movilicémonos para llevar a los criminales ante la justicia”, expresó Shtayyeh ante líderes y representantes de fuerzas progresistas reunidos, a quienes también agradeció su respaldo a la causa palestina.
El discurso fue acompañado por una fuerte reacción del público, que coreó consignas como “Free, free Palestine” y “Boicot Israel”, mientras varios asistentes portaban pañuelos palestinos en señal de solidaridad.
Shtayyeh celebró el respaldo recibido y lamentó la ausencia del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en el encuentro. “Solo me arrepiento de una cosa: que Netanyahu no haya sido invitado para ver que todo el mundo se alza contra él”, afirmó, subrayando el aislamiento político que, según él, enfrenta el líder israelí.
El ex jefe de Gobierno palestino dejó claro que en Barcelona no tenía como objetivo lamentarse, sino reafirmar la lucha por la autodeterminación. “No estoy aquí para llorar, sino para defender con orgullo la libertad de mi pueblo”, sostuvo.
Shtayyeh expresó confianza en que Palestina alcanzará la libertad, asegurando que la determinación de su pueblo es inquebrantable. “Nada destruirá nuestra voluntad. Palestina debe ser libre y Jerusalén es su capital eterna”, declaró.
En su intervención, también destacó el respaldo internacional, en especial el del presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, quien recordó las palabras del histórico líder Nelson Mandela sobre la libertad compartida entre pueblos oprimidos.
Shtayyeh valoró además la decisión de Sudáfrica de llevar a Israel ante la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de genocidio en la Franja de Gaza, una acción que ha sido respaldada posteriormente por otros países.
Finalmente, reiteró su llamado a la comunidad internacional para “acabar con el colonialismo de los asentamientos” y aumentar la presión diplomática contra Israel.






