Puerto Plata, República Dominicana.- El río Bajabonico ha registrado más de diecinueve crecidas en menos de una semana, producto de las intensas precipitaciones en la zona montañosa donde nace. Este torrente, que abarca una extensa área territorial del oeste de Puerto Plata, ha provocado desbordamientos significativos.
Las aguas del Bajabonico se desbordaron con fuerza, causando inundaciones y cuantiosos daños a infraestructuras y plantaciones agropecuarias a lo largo de su cuenca, desde Altamira hasta Luperón. El paso terrestre hacia comunidades como Angostura, La Piragua y Los Félix, en Bajabonico Arriba, municipio de Imbert, quedó completamente interrumpido. También se reportaron dificultades en los sectores La Grúa y La Marina, así como en las zonas de Barrabás, La Yagüita y El Puerto de Llanos de Pérez, afectadas por el río Obispo.
La situación más crítica se vivió en el municipio de Villa Montellano, donde el extraordinario desbordamiento del río Camú causó estragos devastadores. Este evento cobró la vida de un niño, dejó un estimado de más de tres mil familias damnificadas y generó pérdidas económicas que ascienden a cifras multimillonarias. Adicionalmente, el arroyo Pérez inundó los parajes de Mozoví y El Higüerito.
Otro afluente, el río Lorán, se desbordó en la comunidad de Cambiaso, cubriendo la carretera costera que conecta el distrito municipal de Maimón con el municipio de Luperón, aislando los parajes de Guzmancito, El Toro y otras localidades de esa comarca. En el municipio de Villa Isabela, las copiosas lluvias incrementaron los cauces de los ríos Unijica, Caño Miguel, Gran Diablo y Gualetico, donde, según reportes locales, nunca se habían registrado crecidas tan potentes y agresivas.
En el municipio Los Hidalgos (El Mamey), las intensas precipitaciones provocaron el fuerte crecimiento de los ríos Cordovín, Marmolejos y Unijica, cuyas aguas se desbordaron por diversas vías, incluyendo pequeños arroyos y cañadas, causando daños a caminos y estructuras. En Guananico, el río Caonao ha experimentado múltiples crecidas, generando preocupación entre los habitantes de Ranchito de Los Peraltas, Boca de Cabía y Boca de Caonao. La situación se extiende a San José de Altamira, incluyendo el distrito municipal de Río Grande, una zona montañosa productora de cacao y café, donde afluentes desbordados causaron temor en los sectores La China, El Guayabo y Los Arroyos.
Mientras tanto, persiste la espera por la construcción del puente colapsado en el paraje Paso de los Burros, comunidad Fundación, en la carretera Guananico-Imbert, cuya estructura fue destruida por la crecida de un arroyo hace casi un año. Las autoridades de Obras Públicas son esperadas para iniciar esta obra vital.






