NUEVA YORK.- Bill Gates, cofundador de Microsoft, emitió una disculpa formal ante el personal de su fundación, la Fundación Gates, por sus vínculos pasados con el convicto por delitos sexuales Jeffrey Epstein. El multimillonario reconoció haber «manchado» el nombre de la organización con esta asociación, aunque se desvinculó de los crímenes imputados al fallecido magnate.
«Pido disculpas a otras personas que se han visto involucradas en esto por el error que cometí», afirmó Gates, según una grabación de una reunión interna de la Fundación Gates a la que tuvo acceso The Wall Street Journal.
El cofundador admitió que «fue un gran error pasar tiempo con Epstein» y se disculpó por haber llevado a ejecutivos de la Fundación Gates a reuniones con el delincuente sexual. Gates también reconoció haber tenido relaciones con dos mujeres rusas que tuvieron contacto con Epstein, aunque enfatizó que, según su conocimiento, no formaban parte de la red de víctimas del pederasta.
En sus declaraciones, Gates fue enfático: «No hice nada ilícito. No vi nada ilícito». Explicó que las imágenes recientemente publicadas, que lo muestran junto a mujeres con los rostros tapados y vinculadas al caso Epstein, correspondían a fotografías que Epstein le pedía que se tomara con sus asistentas después de las reuniones. «Para que quede claro, nunca pasé tiempo con las víctimas, las mujeres que lo rodeaban», añadió.
Previamente, en una entrevista con Nine News Australia hace unas semanas, Gates había declarado que conoció a Epstein en 2011 y cenaron juntos en varias ocasiones, negando haber visitado su isla privada en las Islas Vírgenes. El empresario también abordó correos electrónicos que Epstein se habría enviado a sí mismo en 2013, sugiriendo una supuesta aventura extramatrimonial de Gates y la búsqueda de antibióticos para tratar una enfermedad de transmisión sexual que habría intentado administrar a su entonces esposa, Melinda, sin su consentimiento.
Gates negó rotundamente estas acusaciones, planteando la posibilidad de que Epstein intentara «atacarle» con dichos correos, dado que nunca fueron enviados. A pesar de la condena de Epstein en 2008 por solicitar servicios sexuales a una menor y la expresa preocupación de su entonces esposa, Melinda French Gates, por sus nexos, el cofundador de Microsoft admitió haber continuado reuniéndose con Epstein hasta 2014.
«Sabiendo lo que sé ahora, es cien veces peor, no solo por sus delitos en el pasado, sino porque ahora está claro que su mal comportamiento era continuo», concluyó Bill Gates dirigiéndose a su personal.






