PEKÍN.-
El Gobierno chino rechazó este miércoles las acusaciones de Estados Unidos sobre supuestas pruebas nucleares en su territorio y aseguró que Washington intenta crear “excusas” para retomar sus propios ensayos atómicos. Esta declaración se produce en medio de crecientes tensiones sobre el control de armamento nuclear.
La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, afirmó en rueda de prensa que las denuncias estadounidenses son “infundadas y evasivas” y que “no se sostienen en absoluto”. Estas declaraciones surgieron en respuesta a recientes intervenciones de representantes de Estados Unidos ante la Comisión de Desarme.
La diplomática subrayó que China respalda los objetivos del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y reiteró que el país mantiene su compromiso con la moratoria acordada por los cinco Estados poseedores de armas nucleares.
Según Mao Ning, Estados Unidos “no duda en incriminar y difamar a otros países” para evadir sus obligaciones internacionales en materia de control de armamentos, lo que, afirmó, afecta gravemente su credibilidad en el escenario internacional.
Asimismo, instó a Washington a respetar su compromiso de moratoria y a defender el consenso global sobre la prohibición de los ensayos nucleares.
Las declaraciones de Pekín se producen después de que Christopher Yeaw, subsecretario adjunto de la Oficina de Control de Armamento y No Proliferación de Estados Unidos, afirmara en Ginebra que Washington dispone de información que apuntaría a una posible prueba nuclear china realizada en 2020 en el desierto de Lop Nur.
El funcionario estadounidense también advirtió sobre la rápida expansión del arsenal nuclear chino, lo que ha incrementado las preocupaciones internacionales sobre el equilibrio estratégico.
El intercambio de acusaciones ocurre en un contexto de incertidumbre global sobre el control de armas nucleares, tras la expiración el pasado 5 de febrero del tratado New START entre Estados Unidos y Rusia.
En las recientes conversaciones diplomáticas celebradas en Ginebra, Washington ha insistido en que cualquier futuro acuerdo de control de armamentos nucleares debería incluir también a China, un planteamiento que Pekín ha observado con cautela.






