Jerusalén.-
A casi seis meses del inicio del alto el fuego en Gaza, Israel continúa sin cumplir con compromisos clave establecidos en el acuerdo, especialmente en áreas fundamentales como la ayuda humanitaria, la reconstrucción y la protección de civiles. Esta grave situación ha sido documentada en un informe reciente elaborado por cinco organizaciones internacionales.
El estudio, desarrollado por el Consejo Danés para los Refugiados, el Consejo Noruego para los Refugiados, Oxfam, Refugees International y Save the Children, subraya que solo una mínima parte de los 20 objetivos planteados en el plan impulsado por el gobierno de Donald Trump se ha implementado, y de forma meramente parcial.
Las ONG advierten que la población palestina sigue enfrentando condiciones extremas de vida, incluyendo hambre, desplazamiento forzado, lesiones y muerte. Estas adversidades son consecuencia directa de los ataques continuos, las estrictas restricciones de movimiento y las limitaciones severas en la entrada de ayuda esencial.
El informe califica la implementación del cese de hostilidades como “parcial e inconsistente”. Desde el inicio del alto el fuego, pactado el 10 de octubre, más de 700 gazatíes han perdido la vida en ataques israelíes, entre ellos al menos 180 niños, según datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad local.
Además, las organizaciones denuncian que Israel no solo ha incumplido el repliegue militar acordado, sino que ha ampliado las zonas bajo su control dentro de Gaza. También se reporta la muerte de más de 200 palestinos cerca de la denominada “línea amarilla”, lo que ha obstaculizado gravemente las labores de reconstrucción de infraestructuras vitales como los sistemas de alcantarillado, las redes eléctricas y los centros médicos.
En cuanto a la ayuda humanitaria, el documento resalta que el ingreso de suministros está muy por debajo de lo pactado. En promedio, apenas un centenar de camiones diarios —coordinados por la ONU— han logrado acceder a Gaza, una cifra lejana a los 600 estipulados en el acuerdo.
Las restricciones impuestas, además, dificultan la reparación de infraestructuras y la retirada de escombros, agravando la crisis en el enclave. El cruce de Rafah, una vía crucial para la asistencia, continúa cerrado, limitando aún más el acceso de ayuda vital.
Las ONG también lamentan que muchas organizaciones humanitarias no puedan adquirir equipos esenciales para salvar vidas, mientras que aproximadamente 1.7 millones de personas siguen desplazadas, muchas de ellas sin ninguna posibilidad de regresar a sus hogares.
“Esto no es paz para los niños de Gaza. El acuerdo de alto el fuego no se ha traducido en una protección efectiva para la infancia”, señala el informe. Por su parte, Abby Maxman, presidenta de Oxfam América, criticó la falta de avances: “El plan de paz se ha estancado y la atención internacional se ha desviado de una crisis que sigue empeorando”.
El informe concluye que, a seis meses del acuerdo, la situación en Gaza continúa siendo crítica, sin señales claras de cumplimiento integral ni mejoras sostenibles para la población civil.






