Santo Domingo.- Las intensas precipitaciones que han azotado la República Dominicana durante los últimos cinco días han generado una grave crisis, afectando a más de un millón de usuarios del servicio de agua potable, provocando miles de desplazamientos, daños en viviendas y dejando decenas de comunidades incomunicadas a nivel nacional.
Según el informe más reciente del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), un total de 1,053,956 personas han visto interrumpido su suministro de agua potable. El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) ha reportado que 54 acueductos están completamente fuera de servicio, impactando a 648,978 usuarios. Por su parte, la Corporación de Acueductos y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) informó que los sistemas clave de Isa Mana y Duey están inoperativos debido a la alta turbidez del agua, fallas eléctricas y daños en equipos, dejando sin servicio a 404,978 usuarios adicionales.
La infraestructura del país también ha sufrido considerables daños. El COE detalla que 28 comunidades se encuentran incomunicadas, 6,100 viviendas han sido afectadas y aproximadamente 30,500 personas han sido desplazadas. Además, se contabilizan dos puentes afectados, cuatro colapsados y daños en una carretera en El Seibo, lo que ha complicado significativamente el tránsito en diversas zonas. Entre los incidentes más críticos se encuentra el colapso de un puente provisional sobre el río Vijía en Yamasá, provincia Monte Plata, y restricciones de paso en el puente Amina en Valverde.
El sector salud no ha escapado a las consecuencias. En el municipio de Montellanos, provincia Puerto Plata, el Hospital Dolores de la Cruz sufrió inundaciones, con afectaciones en su estructura y equipos médicos. Las autoridades han coordinado la instalación de un hospital móvil y los servicios de consulta se ofrecerán provisionalmente en un multiuso, refiriendo los casos complejos al Hospital Ricardo Limardo.
En la misma provincia Puerto Plata, la crecida del río Unijica arrastró unos 220 metros de gaviones, poniendo en riesgo a varias comunidades, mientras que el desbordamiento del río Guanuma causó incomunicación. En el Distrito Nacional, la Defensa Civil reportó inundaciones urbanas en avenidas principales como la 27 de Febrero, Independencia y George Washington, así como la caída de árboles en la avenida Máximo Gómez, requiriendo extensas labores de limpieza.
La provincia Santo Domingo experimentó la caída de árboles en la avenida Enrique Jiménez Moya, granizadas y fuertes aguaceros que dificultaron el tránsito en sectores como Los Mameyes, La Isabelita, Brisas del Este, Boca Chica y La Caleta. También se reportaron daños al tendido eléctrico en el sector Los Furgones.
Otras provincias seriamente impactadas incluyen Espaillat, San Cristóbal, San Pedro de Macorís, Hato Mayor, Samaná, San Juan y Bahoruco, donde se registraron inundaciones, desbordamientos de ríos y desplazamientos de familias.
Específicamente, en Espaillat, las lluvias provocaron un socavón en el puente de Sabaneta de Yásica. En San José de Ocoa, se documentaron inundaciones urbanas en comunidades como Las Auyamas de Nizao. La provincia Independencia vio a las comunidades de La Descubierta y Boca de Cachón incomunicadas por el aumento del caudal de arroyos. En Monte Plata, el desbordamiento de varios ríos aisló comunidades, además del colapso de un puente provisional en Yamasá y anegaciones en Bayaguana.
Asimismo, en La Vega, se reportaron inundaciones en la carretera del Santo Cerro. En Samaná, el desbordamiento del río Grigrí afectó viviendas y se registraron inundaciones urbanas en El Limón y el Bulevar del Atlántico. En San Juan, la crecida del río Mogollón desplazó a personas, además de causar inundaciones en viviendas y comercios, daños en el puente Baden, caída de un poste eléctrico y afectaciones a una infraestructura escolar.
En Hato Mayor, las inundaciones afectaron al menos 18 viviendas y un hotel en Sabana de la Mar. En San Cristóbal, múltiples sectores fueron inundados con viviendas anegadas, personas desplazadas y un deslizamiento de tierra en la carretera Yaguate–Valdesia. El desbordamiento de ríos en San Pedro de Macorís dejó incomunicadas varias comunidades, situación similar a la de El Seibo, donde dos personas que intentaban cruzar un arroyo fueron rescatadas. En Santiago, varias familias fueron desplazadas preventivamente por la cercanía de sus viviendas a una cañada. Finalmente, en Bahoruco, se reportaron viviendas anegadas y desplazamientos tras la crecida del río El Manguito, así como interrupciones parciales en la carretera Neiba–Villa Jaragua.
El COE, basándose en informes del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), advierte que las condiciones atmosféricas siguen siendo propicias para la continuidad de las lluvias. Una vaguada asociada a un sistema de baja presión, combinada con vientos del noreste y alta humedad, continuará generando aguaceros moderados a fuertes, tormentas eléctricas, ráfagas de viento y posibles granizadas en diversas regiones del país. Ante esta situación, el COE mantiene 19 provincias en alerta amarilla, incluyendo Puerto Plata, María Trinidad Sánchez, San José de Ocoa, La Vega, Santo Domingo y el Distrito Nacional, mientras que nueve provincias, como San Juan, Elías Piña y La Romana, permanecen en alerta verde.






