Washington D.C.– El secretario de Estado, Marco Rubio, se unirá este martes a las conversaciones directas entre los embajadores de Israel y el Líbano, con el objetivo de abordar la crisis militar regional y explorar las condiciones para un posible cese de hostilidades.
La participación del alto funcionario fue confirmada por un representante del Departamento de Estado bajo condición de anonimato a ABC News. El encuentro, programado para realizarse en la capital estadounidense, marca el inicio de un proceso mediante el cual el Gobierno de Beirut busca establecer un alto el fuego.
La delegación libanesa aspira a pactar una tregua inicial que, posteriormente, facilite la apertura de negociaciones más profundas sobre los conflictos territoriales y políticos pendientes a largo plazo.
A pesar de la mediación estadounidense, las metas de ambas partes presentan diferencias sustanciales. La delegación de Israel ha priorizado el desarme del grupo chií Hezbolá. Según reportes de EFE, la representación israelí no tiene intenciones de aceptar una interrupción anticipada de las operaciones militares sin garantías claras sobre este punto.
El panorama se ha complejizado debido a que el alto el fuego en el Líbano no fue incluido en la tregua de dos semanas pactada recientemente entre Estados Unidos e Irán.
La iniciativa de diálogo ha generado fuertes tensiones internas en el Líbano. Naim Qassem, líder de Hezbolá, calificó este lunes las negociaciones directas como una ‘rendición’ ante las demandas externas. Durante su intervención, el dirigente advirtió al presidente libanés, Joseph Aoun, que actuar en contra del movimiento armado favorece los intereses de Israel.
Qassem también tildó el proceso diplomático de ‘humillación’ y una medida que, a su juicio, perjudica directamente la soberanía del Gobierno y el bienestar del pueblo libanés.






