Washington.- La Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abordará con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, la posibilidad de que el país norteamericano abandone la alianza. La reunión está programada para este miércoles en el Despacho Oval.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que este tema forma parte de los asuntos que el mandatario ha planteado en las últimas semanas. Además, adelantó la posibilidad de que se realicen declaraciones tras el encuentro, mencionando: “Tal vez tengan la oportunidad de escuchar directamente al presidente tras esa reunión, esta misma tarde”.
Este encuentro se produce en un contexto de crecientes fricciones con los aliados, después de que Trump criticara abiertamente a los miembros de la organización por lo que consideró su falta de implicación en la operación para garantizar el tránsito en el estrecho de Ormuz.
En este marco, el presidente ha endurecido su discurso, llegando a cuestionar la utilidad de la alianza y a sugerir en varias ocasiones una posible retirada de Estados Unidos.
Desde la Casa Blanca, Leavitt reforzó esta postura al citar declaraciones previas del mandatario, en las que aseguró que los aliados “fueron puestos a prueba y fracasaron”, y que no han respaldado adecuadamente a Estados Unidos en las últimas semanas.
El debate sobre el futuro de la relación con la OTAN coincide con recientes datos de opinión pública. Una encuesta del Pew Research Center indica que el 59% de los estadounidenses considera que el país se beneficia de pertenecer a la alianza.
El sondeo también muestra diferencias marcadas según la afinidad política. Entre votantes demócratas e independientes cercanos a ese partido, el respaldo alcanza el 82%, mientras que entre republicanos desciende al 38%, una cifra inferior a la registrada el año anterior.
Además, el estudio refleja escepticismo sobre el manejo de la relación con la OTAN: el 63% de los encuestados afirma no confiar en que Trump tome buenas decisiones en este ámbito. Esa percepción también varía según el perfil político, con mayor respaldo entre republicanos que entre demócratas.
En conjunto, los datos muestran que, a pesar de las críticas del presidente, una mayoría mantiene una visión favorable de la alianza atlántica, aunque el nivel de apoyo y confianza en su gestión sigue profundamente dividido.






