Nueva York.- Una mujer de 62 años, Catalina Corona, se ha declarado culpable de malversar $10 millones de dólares a sus empleadores, según anunció el fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr.
Corona, quien se desempeñaba como asistente personal de un matrimonio de edad avanzada en Long Island, Nueva York, admitió haber llevado a cabo un «plan calculado» que desvió esta considerable suma de dinero de las personas que habían depositado su confianza en ella. El fiscal Nocella destacó en un comunicado que la declaración de culpabilidad significa que «la acusada ha rendido cuentas por un plan calculado que desvió cerca de $10 millones de dólares de los mismos empleadores que confiaron en ella».
El anuncio oficial de la declaración de culpabilidad fue realizado el miércoles por Joseph Nocella Jr. y James C. Barnacle Jr., Director Adjunto a cargo de la Oficina de Campo del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Nueva York.
Según los documentos judiciales, entre 2017 y 2024, Corona emitió repetidamente cientos de cheques, cobrándolos en su propio beneficio sin el consentimiento de las víctimas. Posteriormente, utilizó los fondos para cubrir facturas de tarjetas de crédito y adquirir artículos de marcas de lujo como Louis Vuitton, Versace y Gucci, entre otras. Muchas de estas transacciones ocurrieron en los condados de Queens y Long Island. Corona se enfrenta a una pena de hasta 30 años de prisión, además de posibles órdenes de restitución y multas.
Este caso se enmarca en un contexto de diversas acusaciones de fraude y malversación de fondos de alto perfil en la región de Nueva York. Recientemente, se ha registrado la extradición de Donna Eckert, de 66 años, desde California para enfrentar cargos por el supuesto robo de $3.5 millones de dólares a un distrito escolar en Long Island. De igual forma, Murielle Misczak, directora de la guardería privada Kinderhaus Brooklyn, fue acusada de malversar $2.75 millones de dólares de fondos de matrículas. En Long Island, la Fiscalía del condado Suffolk también ha presentado cargos contra Sharon Blinn por el desvío de más de $1 millón de dólares de su empresa.
Otros incidentes destacados incluyen la acusación contra Damaris Beltré, preparadora de impuestos en Long Island, por estafar al Servicio de Impuestos Internos (IRS) por $12 millones de dólares. Asimismo, Rafael Álvarez, apodado “el Mago”, en El Bronx, fue acusado por el IRS de una estafa fiscal de $100 millones de dólares, calificada como uno de los mayores fraudes fiscales cometidos por un solo preparador en Estados Unidos. La fiscalía también ha procesado a varios funcionarios por sobornos y robos de fondos públicos relacionados con la pandemia de COVID-19, que afectaron a entidades como la MTA, el DHS y la NYCHA, evidenciando un patrón de delitos financieros en la administración pública y privada de Nueva York.
Catalina Corona, de 62 años, se declaró culpable de robar $10 millones a sus empleadores en Long Island, Nueva York, gastándolos en artículos de lujo. Se enfrenta a 30 años de prisión, en un caso que resalta la prevalencia de fraudes financieros en la región.
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