PARÍS.- El Senado francés ha aprobado con una abrumadora mayoría de 202 votos a favor y solo dos en contra un proyecto de ley que busca erradicar la noción del denominado “deber conyugal” del Código Civil. Esta figura, que tradicionalmente se interpretaba como la obligación de mantener relaciones sexuales dentro del matrimonio, está a un paso de desaparecer de la legislación francesa.
La iniciativa, de carácter transpartidista y ya avalada por la Asamblea Nacional, tiene como objetivo alinear la normativa francesa con la jurisprudencia reciente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Con esta reforma, se reafirma que el consentimiento es una condición indispensable en cualquier relación, incluso entre cónyuges.
A pesar de que la ley francesa dejó de imponer explícitamente este deber en la década de 1990, su interpretación persistía en algunos tribunales debido a una redacción ambigua heredada del Código Civil napoleónico de 1804. En aquel documento se mencionaba un “derecho de cohabitación”, que con el tiempo evolucionó al concepto de “comunidad de vida”, utilizado por ciertos jueces como fundamento para exigir relaciones sexuales dentro del matrimonio.
Aunque desde los años 90 la jurisprudencia ya reconocía que cualquier relación sin consentimiento constituía una violación, incluso entre esposos, no fue hasta 2010 cuando se eliminó la “presunción de consentimiento” del Código Civil. Sin embargo, algunos fallos recientes aún consideraban la falta de relaciones íntimas como motivo de divorcio.
El impulso definitivo para esta reforma surgió a raíz de la condena a Francia por parte del TEDH en un caso ocurrido en 2020. En dicha sentencia, una mujer fue considerada responsable del divorcio por negarse a mantener relaciones sexuales durante una década, a pesar de alegar que sufría violencia doméstica.
El tribunal europeo concluyó que “el matrimonio no puede equipararse al consentimiento automático de relaciones sexuales”, lo que obligó al Estado francés a revisar su marco legal.
Ahora, el proyecto deberá pasar por una comisión mixta entre el Senado y la Asamblea Nacional para resolver posibles diferencias en su redacción antes de su aprobación final, lo que marcará un avance decisivo hacia una legislación más clara y centrada en los derechos individuales dentro del matrimonio en Francia.





