Internacional.- La Guardia Revolucionaria iraní ha emitido una severa advertencia este jueves, asegurando que continuará atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta su «completa destrucción», si se repiten los ataques contra instalaciones iraníes. Esta declaración eleva la tensión en la región, tras una serie de confrontaciones recientes.
Un comunicado, difundido por la agencia Fars, precisó la postura de la fuerza militar: «Les advertimos una vez más que han cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica. Si esto se repite, no cesaremos en los ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados hasta su completa destrucción».
Esta escalada se produce después de que Irán atacara en la noche del miércoles la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos. Estas acciones fueron una respuesta directa a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, ubicadas en la costa sur iraní. La Guardia Revolucionaria también ha advertido de una respuesta «mucho más severa» si sus instalaciones son atacadas nuevamente.
El cuerpo militar de élite indicó en su mensaje que, si bien «no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos», la agresión a Pars Sur ha llevado a considerar que se ha entrado «en una nueva fase de la guerra». Subrayó que «la necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios».
Uno de los ataques iraníes más significativos del miércoles afectó a la mencionada refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado de Catar, la cual sufrió un incendio y serios daños. Además, restos de misiles impactaron este jueves en Abu Dabi, afectando las instalaciones de gas de Habshan y el yacimiento de Bab, que fueron clausurados.
Previamente, tras el bombardeo a Pars Sur, la Guardia Revolucionaria había advertido que las instalaciones petroleras en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar «se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas». Desde el inicio del conflicto, Irán ha lanzado ataques con misiles y drones contra países del golfo Pérsico, aunque hasta ahora se dirigían principalmente contra bases militares e instalaciones utilizadas por el Ejército estadounidense.






