SEÚL.-
Japón ha instado a Irán a cesar las acciones que amenazan la seguridad de la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio energético global. Esta petición surge en un contexto de creciente conflicto regional y un debate internacional sobre la necesidad de proteger el tráfico marítimo.
La solicitud fue realizada el martes por la noche por el ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, durante una llamada telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, según un comunicado emitido por la Cancillería nipona.
«El ministro Motegi instó firmemente a Irán a cesar de inmediato los ataques contra instalaciones civiles y de infraestructura en los países del Golfo, así como las acciones que amenazan la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz«, detalló el comunicado. El canciller japonés también expresó su profunda preocupación por la escalada de «ataques de represalia» desde una conversación previa el 9 de marzo, y por la extensión de los daños, que afectaron incluso a países vecinos.
Adicionalmente, Motegi manifestó inquietud por el considerable número de buques vinculados a Japón actualmente detenidos en el golfo Pérsico. En este sentido, solicitó a Irán que implemente las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todas las embarcaciones en el estrecho de Ormuz, incluyendo las de Japón y otros países asiáticos.
Por su parte, el viceministro Araqchi expuso la postura de Irán, y ambos ministros acordaron mantener una comunicación fluida con el objetivo de lograr una pronta desescalada de las tensiones, según informó el comunicado japonés.
Esta conversación diplomática se produce días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitara a sus aliados y a otros países que se sumaran a una operación para escoltar buques comerciales en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 % del crudo mundial.
Sin embargo, el mandatario estadounidense Trump publicó el martes (hora de EE.UU.) en Truth Social que Washington ya no requiere ni desea la asistencia de los países de la OTAN, Japón, Australia o Corea del Sur para esta misión.
A pesar de la declaración de Trump, se mantiene la expectativa de que el posible envío de buques militares japoneses sea un tema central en la cumbre programada para el jueves en Washington entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente estadounidense. No obstante, al ser consultada este miércoles sobre el despliegue de efectivos de las Fuerzas de Autodefensa en la zona, Takaichi reiteró que, por el momento, no existen planes para ello.





