Washington.- El exvicepresidente de Estados Unidos Mike Pence declaró este domingo que la actual intervención militar estadounidense en Irán no inaugura una nueva guerra, sino que representa un intento por finalizar un conflicto que, según su perspectiva, se ha prolongado durante décadas.
Durante una entrevista con el canal NewsNation, Pence sostuvo que las acciones militares, que se extienden por 16 días, forman parte de un esfuerzo estratégico más amplio para mitigar la influencia de Teherán en la región de Oriente Medio. “Una administración tras otra han cortado los tentáculos de Irán que han llevado la violencia contra las fuerzas estadounidenses, contra los ciudadanos estadounidenses, contra nuestros aliados en la región, muy especialmente contra Israel”, afirmó.
En este contexto, el exvicepresidente añadió: “no se trata de comenzar una guerra, sino de terminar una guerra que lleva casi 50 años gestándose”.
Pence, quien fungió como número dos del presidente Donald Trump entre 2017 y 2021, también abordó las críticas surgidas en algunos sectores del propio trumpismo respecto a la oportunidad de esta intervención. Durante la campaña que lo llevó de nuevo a la Casa Blanca en 2024, Trump había enfatizado la necesidad de evitar nuevas guerras en el extranjero y priorizar los asuntos internos del país.
Para justificar su apoyo a la ofensiva actual, Pence situó el origen del conflicto con Irán en 1979, coincidiendo con la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense en Teherán. En aquel suceso, estudiantes iraníes retuvieron a más de 50 estadounidenses y mantuvieron a los diplomáticos cautivos durante 444 días.
Según el exvicepresidente, desde entonces Washington ha mantenido una confrontación constante con el gobierno iraní. Asimismo, considera que la situación actual podría inaugurar un nuevo escenario político en el país, particularmente tras la muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei durante los ataques del 28 de febrero.
Desde Irán, sin embargo, las autoridades han refutado la idea de que el fallecimiento de Jamenei implique un cambio estructural en el sistema político. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, defendió la estabilidad del gobierno tras la asunción del liderazgo por parte de Mojtaba Khamenei, quien ocupó el cargo tras la muerte de su padre.
Pence también subrayó que la presencia estadounidense en Oriente Medio, especialmente después de la retirada de Afganistán, conlleva implicaciones internacionales. A su juicio, la intervención envía una señal a potencias como Pekín y Moscú “y a los enemigos de la libertad en todo el mundo, de que Estados Unidos sigue siendo el líder de todas las naciones libres”.
Con información de EFE.






