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SANTO DOMINGO – El presidente Luis Abinader se dirigió a la nación la tarde de este domingo para advertir sobre las inminentes repercusiones que tendrá la crisis internacional en la economía dominicana, tras el estallido del conflicto armado que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
Durante su alocución, el mandatario fue enfático al señalar que el panorama global generará presiones directas en sectores sensibles para el bolsillo de los ciudadanos. «Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos», acotó Abinader, subrayando la vulnerabilidad del mercado local ante choques externos de esta magnitud.
El origen de la crisis y el bloqueo energético
La inestabilidad actual se remonta al pasado 28 de febrero de 2026, fecha en que fuerzas de Estados Unidos e Israel iniciaron una serie de ataques y bombardeos dirigidos a instalaciones estratégicas en territorio iraní. Estas acciones han recibido una respuesta militar por parte de Irán, elevando la tensión a niveles críticos.
Uno de los puntos de mayor preocupación para el gobierno dominicano y los mercados internacionales es el cierre del estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es vital para el comercio energético global, ya que por ella transita aproximadamente el 20 % del combustible mundial. El bloqueo de este paso estratégico es el principal motor detrás de los aumentos proyectados en los costos de transporte y generación eléctrica en la República Dominicana.
Medidas de contingencia
Aunque no se detallaron subsidios específicos en este primer mensaje, la advertencia presidencial busca preparar a los sectores productivos y a la población general ante una posible inflación importada. El Gobierno dominicano se mantiene en sesión permanente para monitorear el flujo de suministros y los precios de los hidrocarburos en el mercado de Texas, referencia directa para el país.






