Santo Domingo.- El Ministerio de Salud Pública ha reportado un hito significativo al no registrar ninguna muerte materna durante la semana epidemiológica 12, comprendida entre el 22 y el 28 de marzo. Este logro representa un indicador positivo en el comportamiento de la salud materna en el país.
De acuerdo con el informe de la Dirección de Epidemiología, el período de enero a marzo del año en curso ha contabilizado 23 muertes maternas, lo que contrasta favorablemente con los 48 casos reportados en el mismo lapso de 2025. Esta comparación revela una sustancial reducción del 52%.
Del total de casos registrados en 2026, 14 corresponden a mujeres de nacionalidad dominicana y 9 a mujeres haitianas. Estas cifras también muestran una disminución en comparación con 2025, cuando se reportaron 27 fallecimientos de dominicanas y 21 de haitianas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la muerte materna como el fallecimiento de una mujer durante el embarazo, el parto o dentro de los 42 días posteriores a la terminación del embarazo, por causas relacionadas o agravadas por el mismo o su atención.
El boletín epidemiológico también resalta una tendencia a la baja en la mortalidad infantil. Durante la semana 12 de 2026, se documentaron 18 muertes infantiles, en comparación con las 43 registradas en el mismo período del año anterior, marcando una disminución notable.
Estas defunciones infantiles se distribuyen geográficamente en Santo Domingo (4), Distrito Nacional (4), San Cristóbal (2), Santiago (2), Samaná (2), La Altagracia (1), Duarte (1), Bahoruco (1) y La Vega (1).
En términos acumulados, las muertes infantiles han experimentado una reducción del 18%, pasando de 440 en 2025 a 361 en 2026, lo que refuerza la tendencia positiva en los indicadores de salud del país.
Las autoridades de salud de la República Dominicana han enfatizado que estos resultados evidencian avances concretos en la atención materno-infantil. No obstante, reiteran la importancia de continuar fortaleciendo las acciones de prevención y garantizando un acceso equitativo a servicios de salud de calidad para sostener y mejorar estos indicadores.






