LIMA.- El candidato presidencial izquierdista Roberto Sánchez rechazó este martes las acusaciones de un supuesto fraude electoral, calificadas como un “anforazo”, y exigió respeto al voto popular del llamado “Perú profundo”, que, según sus proyecciones, lo ubica en una eventual segunda vuelta junto a Keiko Fujimori.
Sánchez, representante de Juntos por el Perú, respondió a los señalamientos del aspirante ultraderechista Rafael López Aliaga, quien denunció ante la prensa un presunto fraude y la pérdida de un millón de votos en perjuicio de su candidatura.
“Rechazamos estas palabras absolutamente irresponsables”, afirmó Sánchez, exministro del expresidente Pedro Castillo, quien además ha propuesto la liberación del exmandatario como una de sus primeras medidas de gobierno.
El candidato sostuvo que las acusaciones surgen por representar a sectores populares, lo que —según dijo— genera “temor” y “miedo” en sus adversarios políticos.
En ese contexto, instó a que cualquier denuncia sea respaldada con pruebas concretas. “Si algún peruano cree que hay alguna evidencia de acción dolosa, que la muestre”, enfatizó.
Sánchez aseguró que su base electoral se concentra en el sur del país, zonas rurales, la Amazonía y los Andes centrales, donde habitan sectores históricamente menos favorecidos.
El aspirante presidencial afirmó que su equipo maneja una proyección del 12,8 % de votos válidos, basada en su propio conteo de actas, lo que lo colocaría prácticamente en la segunda vuelta junto a Fujimori.
“Estamos tranquilos y serenos”, declaró, subrayando su confianza en los datos recopilados por su organización.
Sánchez hizo un llamado a la ciudadanía a mantenerse alerta: “Estén vigilantes a nuestro llamado, porque apenas tengamos un indicio de querer atentar contra el voto, llamaremos a la defensa del sufragio”.
Asimismo, reconoció a otras fuerzas políticas que han respaldado el respeto a la voluntad popular y recordó que observadores electorales han reiterado que no existe evidencia de fraude en los comicios del 12 de abril.
Finalmente, el candidato reiteró su mensaje central: “El voto del Perú profundo se va a respetar”, reafirmando su postura de defensa de la legitimidad electoral en medio de un clima de tensión política.





